Qué hacer en Nueva Caledonia

Adornada por las Islas de la Lealtad al este y la Isla de los Pinos al sur, Nueva Caledonia se encuentra en el centro de la laguna más grande del mundo: 24.000 km² declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO. Playas de arena blanca y desiertos de tierra roja, bosques húmedos y sabanas de niaoulis, la naturaleza guarda aquí con extremo celo sus tesoros. También es una alegre mezcla de culturas. Salimos al encuentro de los broussards, los stockmen y el mundo kanak. 

Las visitas que no hay que perderse en Nueva Caledonia

• La isla de Lifou

Con sus extensas playas de arena blanca, sus cuevas, acantilados y aguas cristalinas, Lifou cuenta con espectaculares spots de buceo y senderismo. Además de la belleza de la naturaleza, lo que marca a los visitantes es el trato amistoso de los habitantes de la isla.

• El parque provincial de la Rivière Bleue

Este parque es ideal para que los amantes de la naturaleza descubran la fauna y la flora caledonias. Los caminos de senderismo son accesibles para toda la familia. Pueden verse kagúes (especie de ave endémica) en su entorno natural. Está permitido acampar.

• El islote del faro Amédée

Situado a unos 40 minutos en barco de Nouméa, el islote Amédée (el faro Amédée para los caledonios) es un lugar destacado. El faro que se alza sobre la arena blanca es sinónimo de numerosas actividades, como el buceo, tanto para principiantes como expertos.

• El Corazón de Voh

Esta formación vegetal natural se encuentra situada dentro de un manglar al noroeste de Nueva Caledonia, en Voh. Una fotografía de Yann Arthus-Bertrand publicada en 1990 lo ha vuelto mundialmente célebre. El Ecomuseo de Voh cuenta el pasado de esta localidad dedicada a la producción de café.

• Ouvéa

Como una joya colocada en medio de las aguas cristalinas, el atolón de Ouvéa ofrece unos paisajes dignos de las más hermosas postales. Incluido en el Patrimonio Mundial de la UNESCO, en él reina un estilo de vida muy especial. ¡Ouvéa se merece su apodo de la isla más próxima del paraíso!

• La cueva de Oumagne

La cueva de Oumagne, más conocida como cueva de la reina Hortensia, está situada al norte de Kunié (isla de los Pinos), no lejos del aeródromo. Un lugar a visitar imperativamente.

• La bahía de Upi

En la isla de los Pinos abundan las bahías magníficas (Kuto, Oro, Kanumera), pero la de Upi es sin duda la más espectacular. Es desde el agua, en una piragua tradicional, como mejor puede descubrirse esta joya del sur de Nueva Caledonia, apodada la “perla del Pacífico”

• El centro cultural Tjibaou

Proyectado por el célebre arquitecto Renzo Piano, el centro cultural Tjibaou te recibe en 8 hectáreas de parque para una inmersión completa al corazón de las tradiciones y costumbres melanesias. Ofrece exposiciones durante todo el año.

• El acuario de Lagons

Situado en Nouméa, en l’Anse Vata, el acuario de Lagons alberga una excepcional variedad de corales, peces, crustáceos y mamíferos marinos, algunas de cuyas especies ilustran el carácter endémico de la fauna caledonia. Es un destacado lugar turístico de Nouméa.

• La bahía de Prony

Al sur de Nueva Caledonia, entre el canal de Havannah y el de Woodin, que la separa de la isla Ouen, la bahía de Prony es un verdadero pequeño mar interior. Alberga, cerca de la bahía del Somme, una curiosidad casi única en el mundo: la aguja de Prony.

Las actividades que no hay que perderse en Nueva Caledonia

• Bucear junto a La Dieppoise en las aguas fascinantes del faro Amédée

Desde la barrera y el talud continental hasta las fosas y cuevas naturales, uno nunca se cansa de bucear en Nueva Caledonia. Los barcos hundidos albergan una fauna y una flora de enorme riqueza. Cerca del faro Amédée se encuentra el más célebre de ellos, La Dieppoise...

• Admirar el corazón de Voh, símbolo de Nueva Caledonia, a bordo de un ultraligero

Sería una pena no aprovechar el cielo perfecto de Nueva Caledonia y realizar un paseo en el aire, en parapente, helicóptero, ultraligero o paracaídas. La barrera de coral, los densos bosques, el paisaje lunar del sur, el manglar de Voh y su corazón mítico se ofrecen a ti...

• Cabalgar con los broussards y compartir un estilo de vida orientado a la ganadería y la agricultura

En Nueva Caledonia, hay un caballo por cada veinte habitantes. Del norte al sur, salvajes o domésticos, para la competición o para el paseo, los caballos forman parte del paisaje del archipiélago. Es uno de los mejores modos de descubrir la verdadera naturaleza de la sabana de Nueva Caledonia.

• Conquistar el Gran Sur en bicicleta todoterreno: la garantía de realizar deporte en un entorno fuera de lo común

Toda una gama de actividades permite disfrutar de la naturaleza en el sur caledonia, en el Parque Provincial de la Rivière Bleue. Bicicleta todoterreno, kayak... Unos especialistas preparan los itinerarios en función del nivel de cada cual. Una buena forma de descubrir la biodiversidad de Nueva Caledonia.

• Practicar el senderismo y sobre todo realizar pausas en las numerosas cataratas

En la costa este de la Grande Terre, Canala se encuentra oculta al fondo de una inmensa bahía. Este municipio cuenta con muchos encantos, del pico de Morts a las cataratas de Ciu y Kwewa pasando por los islotes Nanny. La naturaleza intacta y protegida ofrece unos paisajes que te dejarán sin aliento.

• Trabajar la muñeca durante una partida de pesca cerca de Tiambouen

En el extremo norte de la Grande Terre en la región de Poum, la laguna está muy poco frecuentada. Es una zona ideal para todos los aficionados a pescar en el arrecife, pero también en alta mar. Con la garantía casi al 100 % de conseguir una captura.

• Jugar con los elementos en kitesurf, windsurf o paddle en la laguna

En Nouméa o en el litoral de los municipios de la sabana, los aficionados a las actividades náuticas lo pasarán en grande en la laguna de Nueva Caledonia. En windsurf, kitesurf, surf o bodyboard, se disfruta a lo largo de todo el año.

• Caminar hasta Nimek para descubrir el criadero de tiburones

El criadero de tiburones, en el extremo norte de la isla, y el paseo para llegar hasta él, figuran entre las actividades destacadas durante una estancia en el atolón.

• Compartir unos momentos inolvidables con los melanesios de Hienghène alrededor de un bougna, plato canaco tradicional

Se dice que es en Hienghène donde el bougna, el plato nacional, es el mejor. La receta: frutas y verduras de la zona (plátanos, ñame, taro, mandioca) y carne o pescado, regados con leche de coco y envueltos en hojas de bananos antes de cocerlo en un agujero. ¡Delicioso!

• Nadar en medio de peces multicolores en la piscina natural de la bahía d'Or

El municipio de Mont-Dore cuenta con varias islas, entre ellas la isla d’Ouen, la única habitada.
La aguja de Prony es una curiosidad geológica submarina casi única en el mundo que fascina a todos los buceadores, al igual que la magnífica reserva natural del islote Casy.

Para llegar más lejos:

Cita en Nueva Caledonia 

Ir más
lejos