Que hacer en el Valle del Loira

Una región que ve las cosas a lo grande: riqueza de espacios naturales a lo largo de 280 km de paisajes declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO. Como telón de fondo, el río más largo de Francia, el Loira, cuyas aguas fluyen junto a una veintena de castillos para visitar y otras tantas historias que descubrir, jardines para oler, bosques para explorar, vinos para saborear... Sal a descubrir el Valle del Loira, el cual se muestra más que dispuesto a regalarte todas sus riquezas y sus joyas. 

Las visitas que no hay que perderse en el Valle del Loira

• El castillo de Chambord

Es un poco la estrella de los castillos del Valle del Loira. En 1519, Francisco I quiso convertir este palacio de caza en el símbolo de su poder. ¡Y vaya si lo consiguió! El plano de este castillo monumental está concebido alrededor de la célebre escalera de doble espiral, influida por Leonardo da Vinci. En el interior, se pueden visitar 60 habitaciones que albergan una colección de gran riqueza con 4.500 objetos de arte. El parque forestal de más de 5.000 hectáreas es una reserva de caza poblada por ciervos y jabalíes.

• Los castillos, grandes o pequeños

Son 22 castillos diseminados a lo largo del Loira y sus afluentes que narran una parte importante de la historia de Francia. Muchos fueron construidos durante el Renacimiento, en los siglos XV y XVI, cuando la corte de los reyes de Francia se había instalado en el Valle del Loira, un territorio hoy incluido en el Patrimonio Mundial de la UNESCO. Tanto si fueron la residencia de soberanos o de nobles, estos castillos son majestuosos e impresionantes, ocultan tesoros y te embarcan en un viaje maravilloso en el tiempo y a través del río.

• El castillo de Chenonceau

La arquitectura
¡Toda la delicadeza del Renacimiento! Las galerías de Chenonceau cruzan el río Cher con elegancia y sus colecciones de arte son inestimables. Gustó mucho a diversas mujeres de fuerte carácter, caso de Diana de Poitiers, Catalina de Médicis, Lusa de Lorena o Louise Dupin, que dieron su toque personal en la disposición del edificio, del mobiliario y de los jardines.

• El castillo real de Amboise y el Clos-Lucé

Carlos VIII y Francisco I eligieron domicilio en esta fortaleza medieval sobre el Loira. El primero la transformó en un palacio gótico; el segundo le dio un aire italiano y, sobre todo, invitó en él a Leonardo da Vinci (que está enterrado allí). Una galería subterránea lo conectaba entonces con el castillo al Clos-Lucé, una residencia de recreo muy próxima, donde el genio italiano vivió tres años, dejando su taller, sus bocetos, maquetas, inventos…

• El castillo y los jardines de Villandry

Este castillo fue construido en 1532 en el lugar donde se alzó una fortaleza y su restauración se debe a una pareja hispanoamericana en el siglo XX. Aparte de la decoración interior, te maravillarán los magníficos jardines temáticos, con un laberinto de vegetación y un huerto decorativo.

• El castillo de Azay-le-Rideau

Construido en el siglo XVI en una isla en medio del río Indre, como sobre un espejo de agua, este castillo renacentista es una joya en piedra de toba, una obra maestra de armonía. Hoy, los salones de los marqueses de Biencourt han recuperado todo su esplendor, con más de 80 muebles y objetos de arte típicos del siglo XIX.

• El castillo real de Blois

Nada menos que 17 reyes y reinas vivieron en él entre los siglos XIII y XVII. A través de los apartamentos reales y del Museo de Bellas Artes, situado en una de las alas, el castillo de Blois revela los secretos de 400 años de historia de Francia…

• El centro de Tours y la catedral de Saint-Gatien

El viejo Tours tiene con qué seducir a los amantes del patrimonio… ¡y de las terrazas! Dirígete a la plaza Plumereau (“Plum” para los locales), bordeada de casas del siglo XV con entramado de madera, donde los numerosos cafés y bares tienen animación a cualquier hora del día. También nos gusta la catedral de Saint-Gatien, construida a partir del siglo XII y sus magníficas vidrieras del siglo XIII.

• Nantes

En Nantes pasarás de una emoción a otra. Visitarás el castillo medieval de los Duques de Bretaña, recorrerás las galerías comerciales del pasaje Pommeraye, te embarcarás para un viaje poético en el carrusel de los mundos marinos y la galería de las máquinas, te impregnarás de cultura en el Museo de las Artes que expone 12.000 obras de siete siglos… ¡Todo un programa!

• Tours

Recientemente abierto en pleno centro histórico de Tours, el CCC OD (Centro de Creación Contemporánea Olivier Debré) da protagonismo a los artistas contemporáneos así como a las obras de Olivier Debré, maestro de la abstracción. Tras la cultura, la naturaleza: puedes pasear en el parque de la Gloriette, un pulmón verde de cerca de 200 hectáreas al sur de la ciudad.

• Las bodegas de Sancerre

Entre los vinos del Loira, el Sancerre ocupa 3.000 hectáreas de viñas en la orilla izquierda del río, en el departamento del Cher. Estos viñedos han obtenido la etiqueta “Viñedos y Descubrimientos”, que garantiza un trato de calidad en materia de enoturismo. Puedes elegir entre 15 viticultores a los que les gusta especialmente compartir su pasión, de generación en generación. Te harán catar unos blancos sutiles, unos tintos sorprendentes y unos rosados afrutados.

Las actividades destacadas en el Valle del Loira

• Disfrutar del aroma de cada flor en el Festival de los Jardines de Chaumont-sur-Loire

Desde 1992, de abril a octubre, este festival internacional da protagonismo a los jardines en el parque de 10 hectáreas de la propiedad de Chaumont-sur-Loire. Te permitirá llenarte de ideas, descubrir nuevas creaciones paisajísticas del mundo entero, soñar con los jardines experimentales, inclusive durante una sesión nocturna y con acompañamiento musical.

• Conquistar la fortaleza real de Chinon

Desde su promontorio rocoso tiene una situación estratégica desde la Antigüedad. Esta plaza fuerte ha sido escenario de numerosas guerras territoriales y acontecimientos históricos. Juana de Arco se reunión con Carlos VII para solicitarle tropas para liberar Orléans del yugo inglés. En la actualidad, se puede descubrir la fortaleza a través de un “escape game” en busca de una capilla secreta…

• Maravillarse ante las proezas técnicas de la Scénoféerie de Semblançay

Cada verano, a los pies del castillo de Semblançay, al norte de Tours, este espectáculo vivo revive el gran fresco histórico de la región de Touraine, desde los galorromanos hasta la Revolución Francesa. En total, hay 450 actores vestidos de época, 60 combatientes y especialistas y 15 caballos que te harán vivir unos momentos inolvidables, en medio de fuegos artificiales, llamas y fuentes acuáticas.

• Recorrer la Ruta de los Vinos en busca de sus delicados licores

Chinon, Bourgueil, Saumur, Vouvray, Muscadet... Las diferentes denominaciones del Valle del Loira, diseminadas a lo largo de 300 kilómetros entre Blois y Nantes, son otras tantas invitaciones a saborear unos vinos delicados y con carácter. Blancos, tintos, rosados, suaves, tranquilos o espumosos: su diversidad encantará tu paladar.

• Admirar los castillos desde un globo aerostático

¡Desde las alturas, resulta increíble lo diferente que se ven los paisajes! El globo aerostático ofrece nuevas sensaciones. Sobrevolar los castillos de Chenonceau o Chambord en silencio, creerse un pájaro sobre los arenales de las orillas del Loira, contemplar las viñas hasta el horizonte, sorprender el despertar de la fauna…

• Refrescarse en el lago Malagué

En Chaumont d’Anjou, una base de ocio está instalada en el lago Malagué, en un entorno boscoso de 8 hectáreas. El baño está vigilado en verano y pueden realizarse numerosas actividades: canoa, stand-up paddle, pedaló...
¡Ideal para una actividad refrescante en familia!

• Tomarse su tiempo en el jardín Terra Botanica de Angers

Este parque de atracciones de la naturaleza muestra el largo viaje de las plantas, traídas del mundo entero por los exploradores para decorar los jardines de los castillos. 500.000 especies están expuestas de forma lúdica, para los niños y los adultos. Dedica tiempo a descubrir los invernaderos gigantes, explorar la jungla tropical, realizar vuelo cautivo o preguntar a los jardineros del parque.

• Seguir las curvas del Loira en bicicleta

Si eres deportista puedes seguir el itinerario más largo, que parte de Cuffy en el Cher y termina en Saint Brévin: ¡900 kilómetros en total! Si te parece demasiado, te proponemos otros recorridos más cortos: 14 itinerarios en el Valle del Loira, a lo largo de más de 400 kilómetros de pistas o pequeñas carreteras bien señalizadas. Una forma agradable de mantener en forma las piernas y la cabeza.

Cómo llegar al Valle del Loira 

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