Nos adentramos en las profundidades de Dordoña

Hay secretos muy bien guardados a lo largo de los valles del Dordoña y el Vézère. Entre cuevas y simas, hay todo un mundo subterráneo por descubrir, hecho de estalactitas, estalagmitas y otras concreciones, que han esculpido verdaderas catedrales de piedra. Nos colocamos las linternas frontales para iniciar un viaje al centro de la Tierra, ¿nos acompañas?

La Cueva de Lascaux, la más famosa

Es una de las cuevas decoradas más importantes del Paleolítico, y las obras maestras pintadas en sus paredes le han valido el apodo de "la Capilla Sixtina de la Prehistoria". Aunque la cueva original, inscrita en el Patrimonio Mundial de la UNESCO, está cerrada al público, se puede admirar su reproducción en el Centro Internacional de Arte Rupestre "Lascaux IV". También podrás (re)descubrir el arte rupestre a través de la imagen y las tecnologías virtuales en los espacios adyacentes.

Lascaux (Enlace externo)

La Sima de Padirac, la más profunda

Es una de las mayores simas que se pueden visitar en Europa, y la mayor de Francia. Situada cerca del pueblo de Rocamadour, a más de 100 metros bajo tierra, parte de la visita se realiza en barco, por un río subterráneo que permite admirar la Grande Pendeloque, ¡una estalactita de más de 60 metros de altura! En 2019, la sima celebró el 130º aniversario de su descubrimiento.

Sima de Padirac (Enlace externo)

La Cueva de Carbonnières, la pequeña novedad

Abierta al público desde julio de 2018, en el corazón del Parque Natural Regional de Causses du Quercy, esta cueva se encuentra cerca de Rocamadour y de la Sima de Padirac, en la comuna de Lacave. Presenta notables formaciones geológicas: estalactitas, estalagmitas, columnas, fístulas, excéntricas y otras formaciones resaltadas con efectos de luz y sonido.

Cueva des Carbonnières (Enlace externo)

La Cueva de Lacave, la más pintoresca

Inesperado: ¡se accede a la cueva en tren eléctrico! Un recorrido de 400 metros antes de iniciar la visita guiada por 12 salas. La primera de ellas, llamada Sala del Caos, acoge conciertos en temporada alta. La última, la Sala de las Luces Negras, es donde la roca brilla. Entre las dos salas, un viaje mágico y pintoresco.

Cuevas de Lacave (Enlace externo)

Las Cuevas de Presque, la más puntiaguda

En Saint-Médard-de-Presque, en el departamento de Haut-Quercy, cerca de Saint-Céré, estas cuevas poco conocidas albergan increíbles estalagmitas, una de ellas de 9 metros de altura. Se han ganado el apodo de Grottes des Colonnes (columnas). Se encuentran cerca del Gouffre de Padirac, en el Valle del Dordoña.

Grottes de Presque (Enlace externo)

Las Cuevas de Cougnac, el dúo perfecto

Descubiertas en 1949 y 1952, las dos cuevas llevan abiertas al público unos sesenta años. En este lugar, a media hora en coche de Sarlat-la-Canéda, podrás admirar, por un lado, una magnífica vegetación mineral y, por otro, auténticas pinturas prehistóricas. La datación directa sugiere que las primeras figuras fueron creadas hace 30.000 años y que el último paso del hombre se produjo hace entre 18.000 y 20.000 años: las paredes dan vida a los encuentros que hicieron los hombres del Valle del Dordoña en esa época.

Las Cuevas de Cougnac (Enlace externo)

La Cueva Préhistorique des Merveilles, la más sencilla

Aferrado a su acantilado, el pueblo de Rocamadour es famoso por su santuario de la Virgen Negra. Menos conocida es su cueva, la Grotte Préhistorique des Merveilles, que cuenta con pinturas rupestres que datan de 20.000 años. La cueva consta de una sola sala y se pueden ver las pinturas originales. Una visita corta, ideal para una pausa refrescante mientras se explora Rocamadour.

Cueva Préhistorique des Merveilles (Enlace externo)

Cita en el Valle del Dordoña