Un itinerario de 3 días por Dordoña-Périgord con Joana

Compartimos contigo el itinerario de 3 días en Dordoña-Perigord de Joana, ganadora de una estancia de tres noches en el Château de Maraval, en el Valle de Dordoña.

Soñar en un castillo

Salimos desde Barcelona por la mañana y a primera hora de la tarde llegamos al castillo de Maraval, situado en Cénac-et-Saint-Julien, bien ubicado para conocer los pueblos con más encanto del Perigord Noir.
El château mantiene su exterior clásico y en el interior un diseño moderno y funcional. Consta de cuatro habitaciones confortables, cada uno con la decoración que le corresponde a su nombre, Klimt, Flamenco, Zen y Etnica.

Soñar en un castillo

Salimos desde Barcelona por la mañana y a primera hora de la tarde llegamos al castillo de Maraval, situado en Cénac-et-Saint-Julien, bien ubicado para conocer los pueblos con más encanto del Perigord Noir.
El château mantiene su exterior clásico y en el interior un diseño moderno y funcional. Consta de cuatro habitaciones confortables, cada uno con la decoración que le corresponde a su nombre, Klimt, Flamenco, Zen y Etnica.

Día 1. Visita a Sarlat

Sarlat, precioso pueblo medieval lleno de vida y actividad que invita a callejear y descubrir sus rincones. Los principales edificios los encontraremos en la Place de la Liberté, la Place du Marché aux trois Oies, La Rue des Consuls y en la Place du Peyrou. Subimos con el ascensor de la Iglesia de Santa María y en pocos segundos pasas de la actualidad al medioevo, ¡increíble!

La buena mesa

En Sarlat puedes encontrar tiendas con encanto que venden productos del país, restaurantes y bares para comer o tomar un refresco. Después de pasear y disfrutar de la mayoría de edificios singulares nos sentamos en el restaurante “Les Chevaliers de la Tour” para degustar el bloc de foie-gras, confiture d’oignons, magret de canard y un delicioso vino del Perigord.

La buena mesa

En Sarlat puedes encontrar tiendas con encanto que venden productos del país, restaurantes y bares para comer o tomar un refresco. Después de pasear y disfrutar de la mayoría de edificios singulares nos sentamos en el restaurante “Les Chevaliers de la Tour” para degustar el bloc de foie-gras, confiture d’oignons, magret de canard y un delicioso vino del Perigord.

Espectáculo nocturno

Al anochecer el ambiente no decae sino que en cada rincón de la villa se puede disfrutar de artistas callejeros que entretienen con sus artes.

Cada verano, el Festival de los Juegos del Teatro anima la ciudad las dos últimas semanas de julio y la primera semana de agosto.

Día 2. La Roque-Gageac

Es un pueblo construido a los pies de un acantilado y junto al río Dordoña. Su mayor atractivo es pasear por las callejuelas estrechas de casas medievales y visitar el Bambusal. Allí nos encontramos con el mercado callejero de los domingos de antigüedades donde puedes comprar piezas interesantes. También se puede navegar en “Gabarra” o alquilar una canoa y disfrutar del río, aunque nosotros no tuvimos ocasión de embarcar. ¡Para conocer todos sus rincones, recomendamos un buen calzado!

Los Jardines de Marqueyssac

Jardines muy curiosos mayoritariamente de boj recortado, dándole formas redondeadas formando una
especie de laberinto. Largos y tranquilos paseos con miradores. En el mirador del Dordoña, a 130 metros
por encima del río, hay una de las vistas más hermosas del Perigord. Al final del paseo, o mejor dicho caminata, puedes tomarte un refresco en su terraza, con preciosas vistas.

Los Jardines de Marqueyssac

Jardines muy curiosos mayoritariamente de boj recortado, dándole formas redondeadas formando una
especie de laberinto. Largos y tranquilos paseos con miradores. En el mirador del Dordoña, a 130 metros
por encima del río, hay una de las vistas más hermosas del Perigord. Al final del paseo, o mejor dicho caminata, puedes tomarte un refresco en su terraza, con preciosas vistas.

Castillo de Baynac

Este castillo medieval del siglo XII asomado al río Dordoña es uno de los más interesantes de la zona, en el cual aún hay alguna estancia decorada al uso de su tiempo, entre ellas sus cocinas, sala de guardias y hasta el dormitorio de Ricardo Corazón de León. En esta fortaleza se grabó, entre otras, la película Juana de Arco con Dustin Hofmann y Faye Dunaway.

Cena con vistas

Cenamos en Domme con vistas al río desde la terraza de “Le Belvedere” con la sabrosa “ensalada Perigourdine”, unas cervezas del país y un postre mientras disfrutábamos de la puesta de sol.

Cena con vistas

Cenamos en Domme con vistas al río desde la terraza de “Le Belvedere” con la sabrosa “ensalada Perigourdine”, unas cervezas del país y un postre mientras disfrutábamos de la puesta de sol.

Un descanso de lujo

Vuelta al Château de Maraval con relax en terraza. Piscina exterior, climatizada, gimnasio y Spa. Excelente hotel y excelente atención por parte de los propietarios Anne-Marie y Thierry.

Día 3. Rocamadour

Rocamadour, también llamada ciudad sagrada, con su virgen negra, es una ciudad vertical tallada en la roca construida en tres niveles: en la parte alta está el castillo, en la parte media la basílica y en la parte baja las casas, hoy mayormente comercios. Con sus 216 peldaños de la escalera de los peregrinos, que nos llevan a la plaza de las iglesias. Subimos con el ascensor, para visitar las torres del castillo insertando una moneda de 2€ en la puerta giratoria de entrada; desde allí disfrutamos de unas vistas impresionantes.
Por segunda vez cenamos en Domme en el Aubergue de la Rode degustando el coq au vin à l’ancienne y otra vez el bloc de canard.
Último día. Despedida en Gourdon, ciudad medieval. Visitamos los jardines de la Butte y aprovechamos para comprar productos de la zona.

Las Cuevas de Padirac

Nos alejamos un poco del Périgord Noir para llegar hasta el Gouffre de Padirac. Unas carreteras boscosas y tranquilas, ¡me encantó! Situadas a más de 100 metros de profundidad, ¡impresionante! En la cueva hay un sistema fluvial subterráneo; la visita se realiza una parte a pie y otra en barca, encontramos estalactitas gigantes y la parte más interesante es la sala de la Gran Cúpula con una bóveda de 94 metros de altura.

A la conquista del castillo

Animo a los viajeros a que visiten Dordoña-Perigord, a tomarse unos días para disfrutar de la zona y de sus ciudades y, cómo no, de su sabrosa comida. Y si encuentran habitación en el Château de Maraval, no lo duden, estarán encantados.