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Visita
Francia 

Recorrido por los lugares culturales de excepción o paseo por las cumbres. En pareja por la ruta de los vinos o de crucero con los niños… ¿Qué viaje por Francia harás en esta ocasión?

8 maneras de redescubrir la Provenza en invierno

Sorprendente Araña de Louise Bourgeois en el Castillo de La Coste 
Para ti... ¿Provenza = verano + piscina + lavanda? ¡Desengáñate! Este territorio extremadamente bello nos depara en invierno bonitas sorpresas. Dotada de un clima suave y de un cielo azul luminoso, la región nos mostrará un encanto totalmente diferente en temporada baja. Sigue al guía.
Escalar en Les Baux-de-Provence.

Just a whole lotta rock 'n' roll 🎵 #ruins

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Cada verano, los turistas toman por asalto este pueblo fortificado encaramado en su nido de águila. Sin embargo, en invierno, sus estrechas callejuelas de piedra y los vestigios minerales de su castillo emanan tranquilidad. Actividades imprescindibles: una exposición luminosa en Carrières de Lumières y un bonito paseo en torno al peñasco.

Descubrir Sainte-Victoire de otro modo.

Al este de Aix-en-Provence, esta montaña que Cézanne inmortalizó unas 60 veces, es el símbolo de la Provenza. En lugar de una agotadora ascensión bajo un sol abrasador, imagina el camino hasta la cima en la estación de los copos, jalonado por algún que otro encuentro con cabras y ovejas.

Ver las calas bajo el prisma de un azul profundo.

Las calas, esas ensenadas con acantilados escarpados de un blanco luminoso, resultan todavía más impresionantes bajo la intensa luz del invierno. Veinte kilómetros de ensenadas escarpadas e inmaculadas… o el principio de una bonita aventura en bici, a pie o haciendo rápel.

Atiborrarse de arte en el castillo de La Coste.

Instalación in situ de Daniel Buren, edificio firmado por Tadao Ando, móvil de Calder, araña de Louise Bourgeois... disfruta de todos los encantos de una propiedad vitícola excepcional para comprender el arte contemporáneo en un recodo de un camino entre las cepas. Este invierno 2017-2018, el artista invitado es JR...

Pasear sin prisas por Marsella.

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La ciudad se exhibe en la estación tranquila. Descubre sin colas el Mucem y la arquitectura firmada por Rudy Ricciotti, visita el hospicio de la Vieille Charité sin la multitud habitual y prueba en calidad de iniciado el ecléctrico programa cultural de la Friche de La Belle de Mai.

Chuparse los dedos en Puyricard.

Puyricard es el lugar de encuentro secreto de los golosos auténticos. Chocolates finos, orangettes, calissons, frutas confitadas... Cuando un chocolatero provenzal abre sus puertas, la temperatura exterior se olvida enseguida.

Seguir los pasos de Van Gogh en Arles.

Vincent van Gogh llega a Arles el 20 de febrero de 1888, coincidiendo con una nevada excepcionalmente intensa. Permanecería en este lugar 14 meses especialmente prolíficos, inspirado por la luz y los colores de las estaciones en la Provenza. Para sumergirte en la historia en las mismas condiciones, visita la fundación Van Gogh y recorre la ciudad cuando las temperaturas caen en picado.

Celebrar las olivadas en la Alta Provenza.

En la localidad elevada de Manosque y los alrededores, noviembre es el mes de la aceituna. Para iniciarse en la cultura viva y gastronómica del olivo y para degustar el primer aceite del año, con notas de alcachofa, pimienta y hierba cortada, visita el molino de Gouvan, en Forcalquier, o el Ecomuseo del olivo, en Volx.

Cómo llegar a Provenza