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Francia 

Recorrido por los lugares culturales de excepción o paseo por las cumbres. En pareja por la ruta de los vinos o de crucero con los niños… ¿Qué viaje por Francia harás en esta ocasión?

Ruta impresionista de París a Normandía

El impresionismo no es solo arte, sino también historia y vida. Monet como Manet, Pissarro o Renoir entre otros artistas supieron captar a través de sus obras esos momentos cotidianos. Y paisajes de ensueño que han quedado en la retina de todos.

Antes de empezar el recorrido por la ruta artística, es interesante conocer unos aspectos básicos de esta corriente pictórica. El nacimiento del impresionismo empieza a bullir en la segunda mitad del siglo XIX y toma su máxima expresión a principios del siglo XX. Los artistas querían plasmar los nuevos hábitos sociales fuera de estudio así como innovar en la técnica pictórica del paisaje.
¿Dónde nació la palabra impresionismo? Un grupo de artistas, encabezados por Monet, Renoir, Degas, Pissarro, Sisley y Morisot formaron una asociación, la cual se llamó el «grupo de Batignolles». Cada jueves en el café Guerbois de París crearon las míticas tertulias donde se exponían sus obras y forjaban lo que sería la nueva corriente artística. No obstante, Monet no era muy participativo ya que quería exponer en grandes galerías. El 15 de abril de 1874, el fotógrafo Nadar cedió su local para que Monet expusiera su primera obra, una vista del puerto de Le Havre. La anécdota fue que le pidieron al artista que pusiera un nombre a la obra para el catálogo. Como ese cuadro no podía pasar por el puerto de Le Havre, contestó que lo llamaría Impresión, el sol naciente. Esa broma acabó acuñando el término de “Impresionismo”. París será la primera parada que nos abrirá el apetito antes de viajar a Normandía.

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Monet en el museo Orsay de Paris © Paris Tourist Office - Daniel Thierry

Museos parisinos

La capital francesa fue el lugar de encuentro de muchos artistas de la época. Hay dos museos que son muy interesantes e imprescindibles de visitar. El museo Orsay, situado en el corazón de París, tiene una de las colecciones más importantes del impresionismo en el mundo. En este majestuoso edificio construido para la Exposición Universal de París en 1900, las obras han sido expuestas por temas. El impresionismo calará en lo más profundo de la retina del visitante al contemplar las Amapolas de Monet o las hermosas mujeres de Paul Gauguin.
Después de numerosas donaciones a la Academia de Bellas Artes Francesa, el museo Marmottan Monet, antiguo pabellón de caza del duque de Valmy, se convirtió en uno de los espacios más importantes del impresionismo y con la mayor colección de obras de Claude Monet.

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El Gros-Horloge, uno de los monumentos emblemáticos de Rouen © Atout France/Nathalie Baetens

Normandía

Nada mejor que empezar la ruta normanda comiendo en el Ancien Hôtel Baudy y seguidamente nos sumergiremos de lleno en el impresionismo, visitando la Fundación Monet en Giverny.
En esta bucólica localidad normanda vivió Monet 43 años. Los jardines y la casa donde vivió el artista nos desvelan el gran escenario donde Monet plasmó gran parte de su obra más célebre. Los sauces llorones y el colorido floral del jardín de agua podrían ser, sin duda, la parte más importante de la casa y de su inspiración artística.
Giverny también cuenta con el Musée des Impressionnismes donde hay colecciones itinerantes muy interesantes.
Nuestra ruta en busca de los rincones más hermosos del impresionismo nos llevará a Rouen, la capital de la región de Normandía. También tiene el sobrenombre de la ciudad de los Cien Campanarios.
Esta ciudad marítima tiene un tráfico intenso de buques que recorren el Sena. En 1431, la heroína militar Juana de Arco fue capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses, acusándola de hereje. La quemaron viva en la plaza del Viejo Mercado de Rouen.
Después de este apunte algo morboso, seguimos con el Museo de Bellas Artes de la ciudad que tiene uno de los catálogos de arte impresionista más importantes después de las colecciones parisinas. En la época estival, se puede disfrutar de forma gratuita, de un maravilloso espectáculo audiovisual proyectado en la fachada de la Catedral de Notre-Dame.

Explosión de color

Las luces cambiantes, la frondosa vegetación y el gran colorido en las diferentes estaciones del año, han hecho que Normandía fuese la cuna del impresionismo. Esta corriente artística hay que vivirla in situ. Te enamorarás de la fantasía de los paisajes normandos y se te hará la boca agua con su gastronomía. Cada una de sus ciudades tiene una identidad histórica y cultural propia como Le Havre, situada a orillas del Sena, que sufrió numerosos bombardeos y fue reconstruida bajo un plan urbanístico donde se usaba el hormigón como primera materia prima. Muy cerca, no hay que perderse los acantilados de Étretat,un espectáculo de la Naturaleza que es digno de contemplar. Una buena recomendación es visitar el pueblecito de Honfleur y almorzar en una terraza con vistas al puerto de esta villa. No te puedes ir de Normandía sin ver el Monte Saint-Michel, declarado Patrimonio Mundial de la Unesco en 1979 y que delimita Normandía con Bretaña. Es uno de los pueblos más bucólicos de la región.
Su abadía, en lo alto de la montaña, fue construida en honor al arcángel san Miguel.
Un hecho espectacular y característico de la zona son las mareas que convierten el “Monte” en una pequeña isla durante unas horas al día. Las mareas atlánticas pueden llegar a alcanzar los 14,5 metros. En todos estos lugares vivirás la magia del impresionismo.

Festival Normandie Impressionniste

En 2016, se celebró el tercer festival normando sobre el arte impresionista. Museos de toda la región acogieron obras de los grandes pintores, consiguiendo que en las anteriores ediciones tuvieran una afluencia de público de casi un millón y medio de visitantes. El próximo certamen será en 2020.
www.normandie-impressionniste.fr (Enlace externo)

París y Normandía, cuna del impresionismo