Sugerencias para disfrutar de las Islas de Guadeloupe en familia

Entre diciembre y abril la temporada seca se beneficia de la acción de los alisios y los vientos suaves.

Entre diciembre y abril la temporada seca se beneficia de la acción de los alisios y los vientos suaves. Las vacaciones de invierno son el mejor momento para visitar Guadeloupe.

Algunas ideas para disfrutar en familia en las islas de Guadeloupe.

Desde el cielo: Grande-Terre y Basse-Terre, unidas por un istmo, parecen una mariposa cuando se ven desde el aire. Marigalante, la Deseada y los Santos (Terre-de-Haut y Terre-de-Bas) conforman un hermoso mosaico de islas.

Carnavales criollos: En febrero da comienzo la temporada de carnavales criollos, con desfiles de disfraces y espectáculos de danza al ritmo del beguine y del zouk.

Bueyes de tiro: En junio termina la cosecha de la caña de azúcar, durante la cual tienen lugar impresionantes competiciones de bueyes de tiro. Esta demostración de fuerza presenta una yunta con dos animales que tiran sucesivamente una carreta cargada por la ladera de una colina.

Bajo el volcán: El parque nacional pone en valor los relieves del volcán de la Soufrière y las reservas naturales marinas. Personas de todas las edades pueden practicar submarinismo y otros deportes náuticos en unas aguas cristalinas.

Paraíso del senderismo: ¿Qué te parece un baño en alguna de las numerosas cascadas de la isla? Antes de acceder a estos remansos de paz tendrás que recorrer caminos escarpados pero muy accesibles. Los mejores lugares: las cataratas del Carbet y sus baños de agua caliente, la cascada del Salto del Acomat y la de Rivière Noire.

Barranquismo con adolescentes: En el manantial de aguas termales de Ravine Chaude, cerca del Lamentin, deberán descender por las cataratas con la ayuda de cuerdas, así como recorrer escarpados senderos. El barranquismo se puede practicar con niños y niñas a partir de los 10 u 11 años.

Actividades acuáticas en aguas de color turquesa: Experimenta la vida de Robinson Crusoe durante una jornada en catamarán por las islas de la Petite-Terre, catalogadas como reserva natural, a lo largo de la Deseada. Su barrera de coral y su laguna albergan abundantes peces tropicales, crustáceos, tortugas y delfines. En tierra, iguanas y cangrejos ermitaños rodean el fuerte construido en el siglo XIX.

Descubrir una reserva natural de carácter geológico: Acércarse hasta la Deseada, una isla secreta que te espera para mostrarte sus tesoros. Esta gran roca que parece emerger directamente del Atlántico permite retroceder a la era de los Dinosaurios gracias a su excepcional geología. Con sus 11 km de largo es la más antigua de las islas del Caribe y la primera reserva natural geológica de Ultramar.

Alojamiento “sin preocupaciones”

Existen numerosas posibilidades para todos los bolsillos y todos los gustos: hoteles clásicos, modernas residencias, bungalows en la playa, cabañas, pequeños hoteles con encanto o villas de lujo en alquiler.
Para sacar el máximo partido a tu visita, inscribe a tus hijos en el “Kids Club” de los hoteles de Grande-Terre o Basse-Terre. Es la oportunidad perfecta para que practiquen tiro al arco en el Club Med de Sainte-Anne y descubran el Acuario de Guadalupe con el “Club Ti Moun” del Créole Beach Hôtel & Spa, en Gosier.
Una idea original: nociones básicas de criollo en el club infantil del hotel Fleur d’Epée en Bas-du-Fort.

Cita en Las islas de Guadeloupe