En la Isla de la Reunión, siguiendo las huellas de Pauline y Benoît de Worldelse

La Isla de la Reunión por Worlelse.
Tierra de contrastes, con una riqueza cultural y natural inagotable, la Isla de La Reunión primero sorprende y luego asombra. Durante nuestra estancia, te llevaré a conocer algunos de los rincones más bellos de este pequeño y exótico paraíso en el corazón de las islas Mascareñas. Un viaje 100% exótico y rejuvenecedor, lleno de visitas ineludibles y buenas direcciones.

Circo de Salazie y Hell-Bourg

Enclavado en las verdes murallas del Circo de Salazie, el pequeño pueblo de Hell-Bourg hechiza por la belleza de sus típicas y coloridas fachadas; sin olvidar la visita a la famosa Maison Folio. Unos encantos que hacen de Hell-Bourg, año tras año, ser uno de los "Pueblos más Bellos de Francia". También es una puerta de entrada ideal al majestuoso Circo de Salazie, un lugar ideal y privilegiado para los amantes de la naturaleza y del senderismo.

Bosque de Bélouve y Trou de Fer

Catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el bosque primario de Bélouve promete una inmersión inimaginable en el corazón de una fauna y flora suntuosas, con numerosos árboles endémicos como el tamarindo. Una caminata que despierta los sentidos hasta llegar al punto más elevado del paseo: el Trou de Fer (Agujero de Hierro). Una vista impresionante de este abismo desde el que se precipitan muchas cascadas y que se puede ver desde el mirador o, mejor aún, ¡desde un helicóptero!

Grand Etang y la costa este de la isla

Paraíso rodeado de montañas, Grand Etang ofrece una postal bucólica con sus diversas cascadas, su ruta de senderismo y sus aves endémicas, como el tec-tec y el papangue. A continuación, podrás dejarte llevar por la famosa carretera de lava, admirando la impresionante Notre Dame des Laves y su historia, antes de llegar a la Anse des Cascades. ¿Y entre estos dos sitios? Toda la belleza de los paisajes que bordean el océano Índico, con densos bosques y tierras volcánicas del Grand Brulé.

Clases de cocina criolla

Este viaje a la Reunión fue la oportunidad perfecta para impregnarse un poco más en la cultura de la isla, a través de una clase de cocina criolla. En esta ocasión, no hemos puesto las manos en la masa, pero hemos saboreado con los ojos al ver a nuestro anfitrión Philippe Morel trabajar en los platos, mientras nos explicaba la riqueza y diversidad de esta cocina tradicional.

Clases de cocina criolla (Enlace externo)

El sur salvaje y la cascada de Langevin

La inmersión en la cultura reunionense continúa con la visita al Jardín de los Perfumes y las Especias, para descubrir toda la belleza de la flora de la isla isla. No dudes en coger un guía para disfrutarlo plenamente. A continuación, prosigue tu viaje hacia la salvaje costa, donde irás cayendo bajo el encanto del famoso Cap Méchant y sus acantilados de lava negra. Sin olvidar un descanso al fresco frente a la sublime cascada de Langevin, cuando te adentras en el interior de estas tierras.

Bureau Montagne Réunion (Enlace externo)

El Pitón de la Fournaise

El Pitón de la Fournaise es un lugar de visita ineludible en la Reunión, un viaje a otro planeta. La carretera serpentea entre verdes pastos, bosques de criptomerias y gencianas, cuando de repente, las curvas de la Plaine des Sables se dibujan ante ti. Un desierto lunar, como premicia de lo que te espera al llegar al Pas de Bellecombe. Un panorama sublime de uno de los volcanes más activos del mundo. ¡Emoción garantizada!

Observación de delfines y ballenas

En un catamarán, durante unas horas, desplegamos las velas y nos dirigimos a alta mar para vivir un sueño maravilloso. Esta fue, desde lejos, mi parte favorita del viaje. Acompañados por Duocéan, dimos una vuelta para observar delfines y ballenas. ¡Un momento mágico!

Duocéan (Enlace externo)

Amenecer en el Maïdo

¿Qué mejor manera de terminar esta estancia en la isla que con un amanecer en el pico Maïdo? Encaramado a 2.190 m, ofrece una espectacular panorámica del circo de Mafate por un lado, y también de la costa oeste de la isla. Lo suficiente como para querer calzarse las botas de montaña y lanzarse a conquistar la belleza de este circo que nos deja sin palabras, al que sólo se puede acceder a pie o en helicóptero.

Cita en la Isla de la Reunión