Explorar Francia es disfrutar de su cultura y de su arte de vivir, con la convivencia y el compartir en el corazón de la vida cotidiana. Visitar increíbles museos, admirar sus castillos y pueblos típicos, seguir los pasos de artistas y escritores. Saborear la cocina francesa y sus reconocidos vinos. Reencontrarse con sus amigos saboreando platos típicos. Asistir a un concierto, hacer una pausa para un picnic o tomar un café en la plaza del pueblo. Disfrutar de los placeres sencillos y vividos juntos.