Explorar Francia es disfrutar de la naturaleza. Salir de los caminos trillados, sentir el viento en el pelo y el sol en la cara. Admirar los grandes espacios de Francia y su asombrosa biodiversidad. Ponerse a prueba a pie, en bicicleta o en el agua, en la montaña o en la costa. Dejarse sorprender por plantas y animales poco comunes. Aportar nuestro granito de arena para proteger nuestro mundo. O simplemente tomarse un momento para respirar y admirar los paisajes naturales de Francia en todo su esplendor.