Niza de cine en 7 escenarios

En Niza, el cine es una odisea narrada en toda la ciudad y que se perpetúa a través de las iniciativas de la joven generación. Haily Grenet, directora artística del festival OVNi, promueve el videoarte y la imagen en movimiento en la ciudad desde 2015. Comparte con nosotros sus direcciones preferidas para descubrir los secretos de los rodajes de ayer y de hoy.

DÍA 1 – Y Niza hizo surgir la magia

No tienen el tamaño de los estudios de Hollywood pero poco tienen que envidiarles en cuanto a prestigio. En sus platós de rodaje, los estudios centenarios de la Victorine (Enlace externo) han forjado una leyenda de la que Jean Vigo, Marcel Carné, René Clément o Roger Vadim fueron los pilares.

A menos de 15 minutos a pie se llega a otro mito de Niza, el Paseo de los Ingleses y sus playas de guijarros, por donde anduvo Isabelle Adjani cargando con su maleta en “La Repentie”. Un decorado natural que ha seducido incluso a Jacques Demy y que ha dado su nombre a una de sus películas de culto, “La Bahía de los Ángeles”. Con estas imágenes en mente, el Paseo de los Ingleses debe recorrerse por la mañana temprano, recomienda Haily Grenet, para apreciar la tranquilidad del lugar, pero también para impregnarse de su luz tan especial.

Ver y ser visto

Saint-Tropez tiene a Senequier, Niza tiene La Petite Maison (Enlace externo) . A la hora de la comida, el célebre establecimiento de Nicole Rubi, en la calle Saint-François de Paule, se transforma en cantina para las actrices y actores de paso, explica Haily Grenet. Pero cuidado, en La Petite Maison, que tiene una decoración elegante sin ser ostentosa, los clientes habituales y los famosos son tratados todos por igual. O más bien, con el mismo menú. En la mesa y el plato, las verdaderas estrellas son los tomates en racimos, el aceite de oliva y las especialidades locales. Pregúntale a tu vecino quien actúa en el próximo éxito de taquilla en Francia.

Una película a cielo abierto

Bien comido y con la cabeza llena de estrellas, ya estás listo para disfrutar de las callejuelas del Viejo Niza. Un verdadero decorado de cine a tamaño natural propicio para un paseo digestivo. Para terminar la comida con un toque dulce, haz como Jean-Paul Belmondo, Marie Laforêt y Sophie Marceau en “Joyeuses Pâques” y entra en la confitería-chocolatería Auer (Enlace externo) , cuyo estilo florentino no ha cambiado desde 1820.

A dos pasos de ahí, el mercado del Cours Saleya, situado en una de las plazas más animadas del Viejo Niza, ha prestado su ambiente típicamente mediterráneo a la película “Ronin” para la memorable persecución en coche con Jean Reno como as del volante.

Muy cerca de las estrellas

En el Negresco (Enlace externo) , uno de los hoteles más célebres del mundo, el cine es una tradición desde comienzos del siglo XX. Más de una treintena de realizadores han colocado su cámara en esta institución de Niza, del vestíbulo hasta las habitaciones, que todavía hoy acogen a las estrellas del mundo entero. Durante un cóctel en el bar con maderas de nogal de 1913, una cena en la cafetería chic La Rotonde o en su restaurante Le Chantecler (2 estrellas Michelin), uno juega a ser Sophia Loren, François Truffaut, Catherine Deneuve o Alfred Hitchcock, quienes se alojaron en el famosísimo edificio del nº 37 del Paseo de los Ingleses.

DÍA 2 – En equilibrio

Plantado en la cima de una roca, seis metros sobre el mar, Plongeoir de la Réserve (Enlace externo) forzosamente tenía que atraer la mirada de los realizadores en busca de una localización insólita. Es precisamente en este lugar atípico, parte integrante de la vida cotidiana de los habitantes de Niza desde finales del siglo XIX, donde se rodó una película muy divertida, “Brice de Nice”, precisa Haily Grenet. Tras un paseo por el puerto de Niza, situado cerca, uno viene aquí, al igual que su protagonista Jean Dujardin, a aguardar la ola propicia o a elegir la comida en el menú de antipasti a compartir del chef Grégory Mélani. Todo ello con los ojos y casi los pies en el agua.

Buscar en los archivos

Según reconoce incluso Haily Grenet, amante de las salas de cine, en Niza la temperatura clemente incita a disfrutar de los paseos al aire libre. Pero la Filmoteca (Enlace externo) , situada en la explanada Kennedy, bien merece abandonar por unas horas un banco en un parque o una playa soleada. En este templo del cine en Niza, la memoria del séptimo arte se encarna en pantalla grande, a menudo comentada por los propios directores durante unas sesiones excepcionales. La oportunidad ideal para revisar los clásicos o descubrir joyas desconocidas por el gran público.

Habitación con vistas

Para terminar esta odisea cinematográfica, nos dirigimos al Hotel Windsor (Enlace externo) , situado a unos pasos del frente de mar. Desde 2015, este edificio del siglo XIX, propiedad de la misma familia desde hace 70 años, acoge el resurgimiento de la imagen dentro del recorrido OVNi Galeries del festival OVNi (Enlace externo) – Objectif Vidéo NiCe. En sus habitaciones de artistas, el público alterna entre las “habitaciones oscuras” donde la instalación de vídeo inmersiva sumerge al espectador en una cámara oscura y las “habitaciones claras”, donde el videoarte y el arte plástico se encuentran, explica Haily Grenet. El resto del año, uno se impregna del ambiente arty de este hotel con encanto y su jardín exótico.

Cita en Niza