Cannes, lugar de rodaje de famosas películas

Motor... ¡Acción! Cannes no es sólo la ciudad del Festival de Cine. También sirve como telón de fondo para las películas de los más grandes directores que se acercan cámara en mano a la Croisette para captar su bella luz.

En Cannes, cada palmera, cada piedra de la larga bahía turquesa entrelazada con edificios Art Decó conserva en su ADN las escenas inolvidables de las películas míticas. Como las salas de juegos de Palm Beach, donde en 1963 tuvo lugar el rodaje de Mélodie en sous-sol de Henri Verneuil con Alain Delon y Jean Gabin.

Dirigida por Joel Hopkins en 2013 Duo d’escrocs se rueda un partido de voleibol antológico en la playa entre Louise Bourgoin y Laurent Laffite, en el Ecrin Plage, no lejos de allí. Y fue en la playa de Le Goéland donde Jacques Audiard rodó una de las escenas más conmovedoras de su película De Rouille et d'os en 2012, cuando Stéphanie, alias Marion Cotillard, se dio su primer baño de mar desde su accidente.

La alfombra roja y los escalones del Palais des Festivals están atormentados por las réplicas de Alain Chabat en La Cité de la peur de Alain Berberian (1993), o por Michel Piccoli y Marcello Mastroianni en Cent et une nuits de Simon Cinéma de Agnès Varda (1995). Mientras que la Majestic Barrière brilla como un gran diamante en La Femme fatale de Brian Palma (2002) con Rebecca Romijn y Antonio Banderas, y en Ronin de John Frankenheimer (1998) con Robert De Niro. Y así sucesivamente...

James Bond, Hitchcock, Grace Kelly, Cary Grant...

A pocos kilómetros, una imponente fortaleza domina la pequeña isla de Sainte-Marguerite. Fue allí donde se rodaron las tomas más aterradoras de la Masque de Fer de Allan Dwan en 1929, con Douglas Fairbanks y Marguerite De La Motte. En cuanto a los carreteras interiores, están llenos de las locas persecuciones de Golden Eye, la 17ª película de la saga de James Bond (1995).

Pero el lugar más mítico de Cannes a la hora de rodar es, sin duda, el Hotel Carlton, cuyo interior sirvió de escenario para la película Grosse Fatigue avec Carole Bouquet (1994) de Michel Blanc. Fue en su playa donde Lawrence Kasdan en French Kiss filmó a Meg Ryan en 1995, sorprendiendo a su novio en medio del adulterio.

En 1954 con La Main au Collet Alfred Hitchcock, la trama entre Grace Kelly y Cary Grant se sitúa en el corazón de este hermoso palacio decorado con terciopelo. El hotel, que acogió a todo el equipo durante el rodaje, sigue manteniendo una estrecha relación con la película: en el séptimo piso, la suite Grace Kelly (300 m2) toma prestados algunos de los decoraciones de La Main au Collet.

Cuenta la leyenda que Grace Kelly conoció al Príncipe Rainiero durante un reportaje fotográfico organizado por la revista Paris-Match cuando promocionó la película en el Festival de Cine de Cannes de 1955.

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