Pommery convoca el arte contemporáneo en sus bodegas

La casa de champagne Pommery, en Reims, propone cada año una exposición de arte contemporáneo en sus bodegas subterráneas, antiguas canteras de tiza: L’Expérience Pommery. En 2019, para la 14ª edición se ha elegido como tema “El espíritu subterráneo”. Una bonita forma de redescubrir los 18 kilómetros de galerías subterráneas de la propiedad.

Robots

La pareja Pakui Hardware, cuyo nombre se inspira de la mitología hawaiana, presenta en la bodega subterránea 17 su serie “Creatures of Habit”. Las esculturas, realizadas en hierro, tejido impermeable y silicona, evocan la tela de protección que cubre a los robots.

Ratas de arte

Las paredes de tiza de los subterráneos de la propiedad Pommery acogen una serie de ratas talladas en bajorrelieve por Aline Bouvry. Una forma para esta artista de jugar con el miedo a los demás. Pero no temas: estos pequeños roedores humanizados (y en ocasiones insolentes) serán los únicos que te cruzarás durante tu visita a las bodegas de la propiedad.

Ratas de arte

Las paredes de tiza de los subterráneos de la propiedad Pommery acogen una serie de ratas talladas en bajorrelieve por Aline Bouvry. Una forma para esta artista de jugar con el miedo a los demás. Pero no temas: estos pequeños roedores humanizados (y en ocasiones insolentes) serán los únicos que te cruzarás durante tu visita a las bodegas de la propiedad.

Ventilación

Nos dejamos sorprender por “Homeostasis II”, la obra monumental de la artista británica Holly Hendry, junto a bodega subterránea la Silère. Imposible no advertir esta estructura de 30 metros de altura, verdadero laberinto formado por conductos de ventilación.

Yoko y John

Yoko Ono y John Lennon están presentes en las paredes del sótano de la casa Pommery con la proyección de la película de animación experimental “Oh Yoko !” obra de la artista japonesa Keichi Tanaami.

Yoko y John

Yoko Ono y John Lennon están presentes en las paredes del sótano de la casa Pommery con la proyección de la película de animación experimental “Oh Yoko !” obra de la artista japonesa Keichi Tanaami.

Castillo subterráneo

La bodega subterránea Champagne se convierte en el refugio del artista Antwan Horfee que instala -o, más bien, coloca tumbado – un castillo hinchable que sirve de soporte móvil a una pintura monumental y un dibujo animado, creando de este modo una perspectiva de cueva dentro de la cueva.

En la bodega subterránea Louise Pommery, que rinde homenaje a quien convirtió a la casa Pommery en un imperio del champagne, el suelo está cubierto de casquillos de armas vacíos. Esta obra del artista Matias Faldbakken, bautizada “20'000 gun shells”, hace referencia a la industria del armamento.

En la bodega subterránea Louise Pommery, que rinde homenaje a quien convirtió a la casa Pommery en un imperio del champagne, el suelo está cubierto de casquillos de armas vacíos. Esta obra del artista Matias Faldbakken, bautizada “20'000 gun shells”, hace referencia a la industria del armamento.

Homenaje

El “enfant terrible” del arte callejero parisino SAEIO, fallecido en un accidente en el verano de 2017, es homenajeado en el cocedero Carnot, enteramente dedicado a él. Así, se puede descubrir un conjunto de cuadros y películas de periodos diferentes, como “Locus Puta 1”, realizado en 2014.

Vanitas

Al llegar a la propiedad, nos recibe esta instalación firmada por Tania Mouraud. ¿Conseguirás descifrar la inscripción oculta en ella? Se trata de la frase en latín “Vanitas vanitatum et omnia vanitas”, sacada del “Eclesiastés”.

Vanitas

Al llegar a la propiedad, nos recibe esta instalación firmada por Tania Mouraud. ¿Conseguirás descifrar la inscripción oculta en ella? Se trata de la frase en latín “Vanitas vanitatum et omnia vanitas”, sacada del “Eclesiastés”.

La propiedad Pommery tal y como se conoce hoy se debe a Madame Pommery. A la muerte de su marido en 1858, esta mujer de negocios transformó las antiguas canteras de tiza en un laberinto de 18 kilómetros de galerías subterráneas y 30 metros de profundidad, conectadas con la superficie por una escalera monumental de 116 peldaños. La monumental arquitectura de la propiedad, lo es asimismo por sus edificios con torreones, almenas y torretas, que contrastan con lo que se hacía en la época en las bodegas de champagne. Otra particularidad de la propiedad, situada en pleno centro de Reims, son sus 25 hectáreas de viñas, Clos Pompadour, que dan los excepcionales vinos del mismo nombre.