5 buenas razones para descubrir la MECA en Burdeos

La MECA es el último edificio de moda en Burdeos, una Casa de la Economía Creativa y de la Cultura reconocible por su increíble arquitectura y que destaca por su abundante actividad artística. A visitar de forma repetida, tanto en la planta baja como en la azotea, de día como de noche, para contemplar Burdeos de un modo distinto.

Descubrir una arquitectura en movimiento

Al salir de la estación de tren de Burdeos o al pasear a orillas del Garona es imposible dejar de advertirla. Situada en el lugar donde se encontraban los antiguos mataderos, en un extremo de la Halle Boca reconvertida en hotel y recinto gastronómico, la MECA es un proyecto arquitectónico monumental. Con 120 m de largo y 37 m de altura, sus medidas son imponentes. Pero lo que más impresiona es la geometría de sus líneas y la singularidad de sus volúmenes. Como si este gran arco futurista de hormigón dorado estuviera en constante movimiento con unos puntos de fuga que multiplican las perspectivas. Tras la atrevida Ciudad del Vino y el espectacular MMM, Museo del Mar y la Marina, Burdeos no termina de sorprender.

Un paseo diferente

Si la MECA es una proeza arquitectónica también se debe a que está pensada como un bucle que se recorre por un paseo esculpido en el hormigón. Un juego de rampas de suave pendiente, accesibles tanto de día como de noche, incita a caminar. Formando la base del edificio, unas gradas invitan a realizar una pausa o un encuentro con el arte, con motivo de un espectáculo al aire libre. Y desde la gran explanada de la MECA, las orillas del Garona se prestan a hermosos recorridos urbanos en Burdeos.

Entrar en las trastiendas de la creación

Nuevo centro cultural de Burdeos, la MECA ha sido imaginada como una colmena. Artistas, autores, productores, realizadores, editores, pintores y coreógrafos coinciden en esta casa común donde el público también es bienvenido para asistir a ensayos, preestrenos, performances, proyecciones o conferencias. Estos encuentros se celebran en el Agora, un gran auditorio con un curioso espejo-periscopio que une el interior con el exterior. Los visitantes también tienen acceso durante todo el año (por un euro simbólico) al fondo de arte contemporáneo, así como a exposiciones temporales.

Tomar altura sobre la ciudad

Contemplar Burdeos desde un mirador urbano, cambiar de punto de vista de la ciudad tomando altura… Es la hermosa sorpresa que ofrece la MECA. En la 5ª planta, la gran terraza de 850 m² que bordea los espacios de exposiciones presenta unas vistas excepcionales. Puedes relajarte en una tumbona o contemplar durante el tiempo que quieras el centro histórico de Burdeos y el Puerto de la Luna declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Relajarse de forma creativa

Una inmensa mesa en forma de cruz roja que puede recibir a hasta 56 comensales… El café-restaurante de la MECA es un reflejo de las paredes que lo rodean: abierto y sorprendente, acogedor y creativo. El CREM, que así se llama, abierto 6 días a la semana desde la hora del desayuno, acomoda sus propuestas culinarias en función de las programaciones artísticas. Su cocina del mercado privilegia los circuitos cortos y biológicos. A mitad de camino entre la mesa de huéspedes y un establecimiento gastronómico, el CREM sorprendente tanto la vista como el paladar.

Cita en la MECA, en Burdeos