5 minutos para saberlo todo sobre las crepes bretonas

La crepe es la especialidad bretona, un pequeño placer gourmet para saborear dulce o salado, en la calle o en la mesa de una de las muchas creperías de Bretaña. Tradiciones, recetas y "savoir-faire"... Te contamos todo sobre este tesoro de la gastronomía bretona. ¡Para no dejar ni miga!

Historia de las crepes

Mientras que las primeras galettes confeccionadas a base de agua y cereales y horneadas en piedra caliente datan de 7.000 años antes de nuestra era, en Bretaña, la crepe apareció en el siglo XIII. El sarraceno, un trigo negro traído de Asia a Francia después de las Cruzadas y cuyo cultivo resulta ideal al clima bretón, se convirtió en el ingrediente principal.

Crepe, la masa perfecta

En bretón, crepe se dice "Krampouezenn" (krampouezh en plural). En francés, la palabra crêpe proviene del latín "crispus", rizado. Cuando se dosifica correctamente y se sella en caliente, un cazo de masa con consistencia perfecta adquiere ese aspecto rizado en cuestión de segundos que hace referencia su nombre original.La "crispe" se convirtió en crêpe, ¡podría haberse llamado también la rizada!

¿Crepe o galette?

Hasta los propios bretones no siempre están de acuerdo, ¡pero cuidado crêpes y galettes no pueden confundirse! Para realizar una masa de crepes clásicas, saboreada sobre todo dulce, la harina de trigo blanco y la leche han sustituido al trigo sarraceno y al agua. También se añaden huevos. La receta de las galettes se compòne de agua y trigo negro (el otro nombre para el trigo sarraceno) y se comen sobre todo saladas. Para las dos recetas, el zumo de manzana o la sidra bretona son bebidas perfectas para acompañarlas.

El día de la Candeleria

Celebrada el 2 de febrero, 40 días después de Navidad, la Candelaria (La Chandeleur) o fiesta de las velas (fête des chandelles) según la tradición religiosa, se ha convertido en la fiesta de las crepes. Se dice que en Roma, en el siglo V, el Papa Gelasio I reconfortó a los peregrinos con unas crepes, símbolo del retorno del buen tiempo y de las cosechas abundantes. Es cierto que con su redondez dorada, las crepes evocan luz, sol y primavera... ¡aunque en Bretaña podrás saborearlas dulces o saladas durante todo el año!

Bilig, rozell y remover

Para conseguir crepes como en Bretaña, es mejor tener el equipo adecuado. El bilig (o pilig) es la placa circular de hierro fundido sobre la que se confeccionan las crepes, también conocida como crepera, tuile o galettière. Se utiliza con un pequeño rastrillo de madera en forma de T, el rozell, para extender la masa y una espátula, el spanell, para girar la crepe. Parece fácil, pero para lograr una crepe fina y regular, ¡hay que tener un cierto savoir-faire!

96 cm de felicidad

Entre 33 y 55 cm para las más grandes... El tamaño de una crepe varía según el diámetro del bilig. Desde 2004, Gourin, en el centro de Bretaña, organiza cada verano el Concurso mundial de la crepe con un bilig gigante de... 1,02 m. El récord a batir: ¡una crepe de 96 cm hecha en 2005! ¿Alguien da más?

Mantequilla-azucar o galette-salchicha

La crepe "mantequilla-azúcar", siempre con mantequilla salada de Bretaña, es la favorita de los puristas. Aquellas aderezadas de el divino caremelo con mantequilla salada, otra de las especialidades dulces de Bretaña, mermelada o chocolate también deleitarán a los golosos. La Complète (huevo, jamón, queso) es la reina de las galettes. y cuando apreta mucho el hambre, no hay nada mejor que una "galette salchicha", que se vende en todos los mercados de Bretaña, por ejemplo en el Mercado des Lices en Rennes.

Crepe dentelle y crepe Suzette

Del olvido de una crepe en el bilig, en 1886, nació la receta de la crepe dentelle. Muy hecha, luego envuelta 8 veces alrededor de la espátula, esta crepe crujiente y lijera se convirtió en el buque insignia de la fábrica de galletas Loc Maria en Quimper, que le dio el nombre de Gavotte. La crepe Suzette, con buen sabor a azucar, naranja y flambeada por inadvertencia, fue inventada en la Costa Azul cuando Eduardo VII, futuro rey de Inglaterra, conquistado por esta fortuita creación, le dio el nombre de su pareja.

La tradición de la Candeleria

Felicidad, prosperidad y fertilidad. Hacer saltar la crepe para darle la vuelta en una sartén el 2 de febrero, día de la Candelería, apretando una moneda de oro en la mano izquierda es una tradición que se remonta a 15 siglos atrás y está llena de deseos. Pero sin entrenamiento, ¡cuidado con las caídas!

Las mejores crepes des Francia

En 2020, el concurso anual para la mejor crepe de Francia premió a Stéphane Pichon, un bretón de Plogoff, en el Finistère, cerca de la Punta del Raz. Para probar sus crepes, ponemos rumbo a L'Armen, su famosa crepería... y no olvides reservar.

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