Irouléguy, un viñedo entre el cielo y la tierra en el País-vasco

En el corazón de las montañas pirenaicas del País Vasco, al sur de la región, cerca de la frontera española, las 250 hectáreas del viñedo Irouleguy ofrecen unos paisajes de una belleza increíble, así como una promesa de grandes descubrimientos.

El espectáculo es sobrecogedor. En la laderas de las montañas (Enlace externo) , unas largas cintas de color verde dibujan una geografía única: la de un viñedo de montaña, el más pequeño de Francia, en el que la vid se extiende entre los 200 y los 400 metros de altitud de media. Aquí, la vid es una cuestión de pasión y de compromiso. Son necesarios para poder mantener estas parcelas en terrazas, el único medio para poder domar el relieve.

También son necesarios para trabajar los arpendes a mano, desde la poda a la vendimia, en un espacio geográfico que limita el uso de maquinaria. Unos sesenta viticultores, once de ellos independientes y el resto reunidos en la Cave Coopérative d’Irouléguy, embotellan el carácter de las variedades que forman la denominación: gros manseng, petit manseng y petit courbu para los blancos; tannat, cabernet Franc y Cabernet Sauvignon para los tintos.

Unos vinos singulares con una paleta tan rica como la diversidad de los microclimas y de los suelos (esquisto, arenisca roja, ofita de Keuper, piedra caliza...) del viñedo.

Descubrimiento y degustación

Los viticultores de Irouléguy, además de dedicar el verano a velar por el crecimiento de la vid y preparar la vendimia, dan la bienvenida a los visitantes y les ofrecen degustaciones, venta directa e incluso visitas.

Esto es lo que propone, por ejemplo, Le domaine Gutizia, creado en 2011 por Sébastien Clauzel y su compañera, Cécile Saba. Esta pareja organiza dos veces por semana una visita participativa para niños y adultos.

Si quieres profundizar el tema y conocer los secretos de Irouléguy, acércate también a la Cave Coopérative de Saint-Etienne-de-Baïgorry. Ofrecen desde el verano pasado un nuevo espacio en el que se mezclan escenografía, talleres lúdicos, degustaciones y venta.

También puedes aprovechar los mercados de los productores y de los artesanos locales que se organizan todos los jueves en Saint-Jean-Pied-de-Port. Allí dispondrás de una buena ocasión para apreciar estos vinos con carácter.

Domaine Gutizia.
Visitas comentadas los martes y viernes a las 17.00. Quartier Leisparz, en Saint-Étienne-de-Baïgorry
05 59 37 52 84
Gutizia (Enlace externo)

La Cave d'Irouleguy.
Route Saint-Jean-Pied-de-Port, en Saint-Étienne-de-Baïgorry
05 59 37 41 33
La Cave d'Irouleguy (Enlace externo)


¿Qué hacer por los alrededores?


Pasear por las calles de Saint-Jean-Pied-de-Port

Una de las etapas principales del Camino de Santiago, la bastida medieval revela su excepcional patrimonio arquitectónico a lo largo de un bonito paseo que se inicia en la Porte Saint-Jacques, patrimonio de la Unesco. Tras franquearla, uno se sumerge en unas calles estrechas rodeadas de hermosas casas hasta emerger en la cima de la ciudadela, desde donde se disfruta de unas vistas increíbles de los viñedos de Irouléguy y de las montañas.
Saint-Jean-Pied-de-Port (Enlace externo)

Iniciarse en el trail y el senderismo en Baïgorry

El valle de Baïgorry se ha impuesto como capital del trail del País Vasco en estos últimos años. De hecho, cuenta desde 2016 con una estación de trail. Estas instalaciones cuentan con una base de recepción, un estadio de entrenamiento y circuitos que recorren todo el valle. Estos recorridos señalizados y clasificados por nivel con un código de colores se pueden utilizar también para realizar senderismo. Una aplicación de smartphone permite incluso la geolocalización para poder seguir tu progreso dentro del recorrido.
Senderismo en el valle de Baïgorry (Enlace externo)

Deleitarse en el valle de Aldudes

En los pueblos de Banca, Aldudes y Urepel las ovejas y los cerdos negros vascos ocupan un lugar de honor. Y es que, en efecto, el valle es célebre por sus quesos artesanos y por su cerdo Kintoa, que cuenta con una DOP desde 2016. Desde la tienda de Pierre Oteiza se puede acceder a un sendero de descubrimiento de la crianza de esta raza local. Calcular una hora de excursión por la montaña.

Cita en los viñedos de Irouléguy. en el País vasco