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Francia 

Recorrido por los lugares culturales de excepción o paseo por las cumbres. En pareja por la ruta de los vinos o de crucero con los niños… ¿Qué viaje por Francia harás en esta ocasión?

5 minutos para saberlo todo sobre el viñedo de Alsacia

Los vinos blancos alsacianos según la ilustradora Mathilde Bel
Amantes de pueblos floridos, de callejuelas pintorescas bordeadas de bonitas casas con entramados de madera, de laderas vertiginosas cubiertas de las variedades de uva locales: ¡el viñedo de la Alsacia está hecho para ti!
Dispones de 5 minutos para aprender un poco más...
La vid está protegida por castillos fortificados.

Por su situación fronteriza, Alsacia siempre ha ocupado una posición estratégica en las conquistas de los territorios. Los numerosos castillos fortificados que dominan su viñedo son un reflejo de su agitada historia. Entre ruinas famosas e impresionantes monumentos rehabilitados, la ruta de los vinos de Alsacia es un viaje en el tiempo increíble.

Las bodegas están intramuros.

Mientras que en la mayoría de los viñedos las propiedades presiden con orgullo las zonas circundantes de las aglomeraciones, en Alsacia, las bodegas se refugian en el interior de los recintos fortificados de los pueblos. De este modo, quedaban protegidas de los asaltantes y la tierra se reservaba al cultivo de la vid.
Las casas de los viñadores tienen una arquitectura única. Entramos a través de un gran porche decorado que se abre a un patio, desde donde se puede acceder a los diferentes edificios de explotación. Contribuyen al encanto indudable de los pueblos alsacianos...

El viñedo está cubierto de blanco.

Alsacia es la tierra prometida de los grandes vinos blancos. Representan el 90 % de la producción de la denominación. En función de los terruños y los métodos de vinificación, las 8 variedades de uva blanca autorizadas (sylvaner, gewurztraminer, pinot blanc, riesling, muscat, pinot gris, chasselas, auxerrois) se expresan con mayor o menor complejidad y frescor, pero siempre con la misma diversidad de sabores.

La variedad de uva es la reina.

En las etiquetas de las típicas «flautas alsacianas», las botellas características de la denominación, el nombre de las variedades de uva aparece resaltado.
Los vinos de Alsacia comunican sobre sus variedades de uva y con razón. Quizá porque sus añadas son principalmente monovarietales, es decir, son vinos que se extraen de una sola variedad de uva. Y sin duda, porque son un reflejo de la identidad de la región.
Alsacia posee un amplio abanico de variedades autóctonas, que gozan de poca implantación en el resto de los viñedos franceses, pero que aquí reafirman con carácter unos aromas encantadores.

Los famosos crus se encaraman en las alturas.

Alsacia cuenta con 51 Grands Crus situados en las pendientes escarpadas de las colinas que lindan con los Vosgos, a una altitud comprendida entre 200 y 400 metros, que nos regalan unos paisajes grandiosos. Estos lugares estrictamente delimitados poseen unas condiciones excepcionales para el cultivo de la vid, unos terruños dotados de gran variedad y también son el paraíso de los enamorados de la naturaleza.

Sensaciones para todos los gustos.

Entre blancos, rosados, tintos, dulces o licorosos (vendimias tardías, selección de granos nobles), burbujas finas (crémant), Alsacia nos regala una gran variedad de vinos, reflejo del saber hacer de sus viticultores y viticultoras, así como de la riqueza de su territorio.

Los viticultores son alegres y acogedores.

La ruta de los vinos de Alsacia es una de las más antiguas de Francia. A lo largo de sus 170 km, los viticultores te dispensarán una cálida bienvenida para hablarte de su bonita profesión. En diferentes momentos del año, los pueblos vitícolas se animan para celebrar las famosas Fiestas del vino.

Las especialidades culinarias son irresistibles.

La gastronomía aslaciana es famosa en todo el mundo. Chucrut, baeckeoffe, flammekueche (tarta flambeada), kougelhopf, spätzle... La región posee especialidades con nombres, en ocasiones, difíciles de pronunciar pero accesibles a todos los paladares.

Alsacia representa mucho más que el descubrimiento de un viñedo, es un viaje de los sentidos impregnado de autenticidad.

Más información
  • A principios de junio, participar en un «Pícnic en casa del viñador».
  • Descubrir uno de los pueblos más floridos de Francia: Eguisheim.
  • Conocer a las mujeres de los vinos de Alsacia: las diVINesde Alsacia.
  • Descubrir cómo era la vida en la Edad Media: el castillo de Haut-Koenigsbourg.
  • Descubrir las recetas de las especialidades culinarias alsacianas: «Secret d’Alsace».

Cómo llegar a Alsacia