Versalles: lugares de interés, escapadas culinarias y pura naturaleza

La mayoría de los turistas hacen exclusivamente una excursión de un día de París a Versalles para visitar el castillo. Sin embargo, la ciudad tiene mucho más que ofrecer, más allá del castillo de Versalles. Deja que la bloguera gastronómica y de viajes Reisehappen te guíe hasta Versalles: explora los hermosos parques de la ciudad, pasea por los encantadores callejones del barrio de Notre-Dame y emprende un viaje culinario a la corte de Versalles.

Versalles es también para modernos: el Positive Café

Si quieres, en Versalles se puede cenar como antaño en la corte del rey. Para mi gran sorpresa, Versalles también cuenta con cafeterías modernas muy chulas como el Positive Café, donde apetece parar para un almuerzo ligero después de un paseo por los parques de Versalles. El café sorprende con su estilo shabby chic, limonadas caseras, deliciosos cuencos y otros platos saludables, algunos vegetarianos y veganos. En los platos sólo encontrarás ingredientes ecológicos de la región y eso se nota en el sabor.

Positive Café - 9 Rue de Satory

Música barroca y juegos de agua: los jardines del palacio de Versalles

Sólo en los jardines de Versalles uno podría probablemente pasar al menos un día entero y aun así no vería todo. Se puede pasear por los senderos que parten como ondas desde el castillo, y recorren los jardines geométricos, el invernadero u orangerie, las pequeñas cascadas y los mágicos pabellones. Sin embargo, hay algo más que uno no debe perderse: los juegos de agua musicales. Los fines de semana de verano y los martes, el agua brota de las fuentes del parque acompañada de la música barroca de Jean-Baptiste Lully, como en los días del Rey Sol.

Invitados a la huerta del rey: el Potager du Roi

Al menos igual de verde que los jardines del castillo es el Potager du Roi. Sin embargo, aún hoy en día su existencia es información privilegiada, por lo que se puede caminar casi solo por los huertos de frutas y hortalizas del Rey Sol, a quien se consideraba, por decirlo de forma educada, un buen comedor. En la época, el Potager du Roi se encargaba de suministrar frutas y verduras frescas a la corte. Al rey le encantaban especialmente las alcachofas, los espárragos, los guisantes, las peras y las fresas silvestres pequeñas. Algunas de las higueras todavía se pueden encontrar hoy en día en el encantador huerto barroco, así como alrededor de 195 variedades diferentes de manzanas, perales ingeniosamente podados, bancales de crujientes lechugas verdes y varios cientos de otras variedades de verduras.

Por la carta se diría un restaurante con estrellas Michelin: Restaurant Le Bistrot du 11

Las verduras frescas y crujientes también aparecen en Le Bistrot du 11 como parte de un menú de restaurante con alguna que otra estrella. No es de extrañar, ya que el propietario y chef Jean-Baptiste Lavergne-Morazzani cuenta ya en su haber con una estrella Michelin concedida a su primer restaurante, La Table du 11. Éste impresiona por su creativa y moderna cocina de bistró, y por su elegante y actual decoración.

Le Bistrot du 11 - 10 Rue de Satory

Tras las huellas de María Antonieta en bici eléctrica: una vueltecita por el Petit Trianon

Con las fuerzas repuestas volvemos a la inmensa quinta de Versalles, donde podríamos pasar varios días. Por esta razón, es aconsejable alquilar una bicicleta o tomar una visita guiada con Versailles Events para conocer los rincones escondidos de la propiedad, como el Petit Trianon. Lejos de las multitudes de turistas que se agolpan en el castillo se alza el rococó Petit Trianon, regalo de Luis XVI a su esposa María Antonieta para que escapase del ajetreo y de la estricta etiqueta de la corte. El parque de ensueño que rodea el pequeño castillo y el Hameau de la Reine, el pueblo de la reina, así como los jardines ingleses y franceses, son una delicia para pasear.

Cenar como en la corte de Versalles: el ReminiSens Restaurant Théâtre

Como su nombre indica, ReminiSens no es sólo un restaurante, sino también un teatro. Al entrar en este restaurante, una viaja en el tiempo hasta el siglo XVIII. Una marquesa en traje de época te recibe en su sala de estar. Sobre la mesa hay platos que antaño se servían en la corte de Versalles, como las pintadas, los entonces tan apreciados guisantes, espárragos, espuma de queso azul con uvas y postres a base de fresas. Entre plato y plato, si apetece, se puede disfrutar de una obra de teatro que se representará en la propia mesa. Durante la comida te enterarás de los últimos chismes de Versalles y sabrás de las intrigas y escándalos de la corte y de los peligrosos romances de Luis XV.

ReminiSens Restaurant - 20 Rue Baillet Reviron

Para «comidistas» y amantes de las antigüedades: de paseo por el Quartier Notre-Dame

También merece la pena dar un paseo por el barrio de Notre-Dame, alrededor de la iglesia del mismo nombre. Los corazones de los gourmets latirán más rápido al acercarse al mercado de la Rue du Maréchal Foch, donde se amontonan quesos franceses, pescados y crustáceos frescos, frutas y verduras de temporada, embutidos franceses cuelgan del techo y pueden comprarse y degustarse a placer numerosos vinos de la región. Ya saciado, puedes continuar en dirección al «Quartier des Antiquaires», el barrio de los anticuarios, con sus innumerables tiendecitas que harán las delicias de los coleccionistas. Déjate seducir por las pintorescas callejuelas y explora las pequeñas tiendas de muebles antiguos, marcos de cuadros, libros usados, discos e infinidad de curiosidades y déjate llevar por el encanto del barrio.

Dormir en Versalles: el Hôtel du Jeu de Paume

Vale la pena quedarse un poco más en Versalles, porque en un día sólo se puede explorar una ínfima parte de esta hermosa ciudad. Además, en Versalles existen hoteles con mucho encanto, como el Hôtel du Jeu de Paume. Este precioso hotel ubicado en el centro de la ciudad se halla a tan solo unos metros del castillo, pero alejado del bullicio. Este precioso hotel ubicado en el corazón de la ciudad se encuentra a pocos metros del castillo, pero lejos del bullicio. Destaca por su personal extremadamente cortés, su ambiente familiar y por sus habitaciones modernas amuebladas cada una con su estilo y su bonito patio interior, donde se sirve el desayuno cuando hace buen tiempo.

Hôtel du Jeu de Paume - 5 bis Rue de Fontenay

Versalles