Navidad, una historia del saber hacer en Francia

Decoraciones de madera, bolas de vidrio soplado, coronas de abeto, pan de especias... Detrás de las tradiciones navideñas se esconde el saber hacer de antepasados y que algunos artesanos no dudan en reinventarlos. Sumérgete en el corazón de estas habilidades que dan forma a la magia de la Navidad.

Solplar las bolas del árbol de Navidad

¿Sabías que la bola de Navidad nació en el Macizo de los Vosgos? Al menos eso es lo que cuenta la leyenda, según la cual durante el invierno de 1858, un soplador de vidrio de Goetzenbruck tuvo la idea de soplar unas bolas de vidrio para decorar el árbol en lugar de la fruta que le faltaban. Desde entonces, este conocimiento ha sido transmitido al Centro Internacional de Arte en Vidrio de Meisenthal. Cada año, se crea una colección en colaboración con un artista. Después de "Arti" en 2018 y "Lab" en 2019, este año nos embarcamos en la cápsula de exploración intraterrestre Magma, diseñada por el dúo de Emma Pflieger y Antoine Foeglé.

Trabajar la madera

Después de la bola de vidrio soplado de Meisenthal, la decoración del abeto continúa con temas de madera hechos a mano. En Miwitipee, lijamos, cortamos y pegamos. El resultado es una colección navideña de madera que da nueva vida al género: árboles de Navidad móviles, copos trabajados como encaje, pero también animales de madera decorativos para ser montados, paisajes navideños para ser colocados junto al árbol o decoraciones para troncos de Navidad y pasteles.

En Alsacia, el corazón, símbolo protector muy presente en toda la región, también está disponible como decoración para el árbol de Navidad. En madera y tela, madera teñida o madera calada, hay una amplia elección en la tienda Au p'tit bonheur. También ofrecen móviles con formas de animales, abetos o incluso personajes del Belén. Sin olvidar el pretzel, que hará las delicias de los más golosos.

Tallar las figuritas de Navidad

Una vez que el abeto está decorado nos dedicamos al Belén, una esceneficación que recrea la natividad con la ayuda de los santons. Estas figuras de arcilla están hechas tradicionalmente a mano por los santonniers en Provenza, y son uno de los emblemas de la región. La vida de estas figuritas de Navidad nace con la fabricación de una silueta en arcilla, que luego se utiliza para crear el molde. Numerosas etapas y mucha meticulosidad son necesarias para dar a luz a un personaje: moldeado, secado, retoque, cocción y finalmente decoración.

Si las figuritas más conocidas son las de la Navidad (la Sagrada Familia, los Reyes Magos o el Ángel Gabriel), podemos encontrar hoy en día lo suficiente para reconstituir un típico pueblo provenzal: comerciantes de todo tipo, pastores, mujeres de Arles, panaderos, agricultores, sacerdotes, sin olvidar los ineludibles "ravi". Cada año, la colección se amplía en las ferias al santón, de las cuales la más antigua, la de Marsella, ¡existe desde hace más de 200 años!

Realzar las especias

Esta es una tradición que nos llega del este de Francia, y más particularmente de Alsacia. A medida que se acerca la temporada festiva, el olor característico de las especias mezcladas con miel llena las calles de las ciudades y pueblos de Alsacia. Con forma de corazón, hombre o pan para compartir, cada pastelero añade su toque personal para hacer una creación única.

En la tienda Mireille Oster, donde el pan de especias es un savoir-faire familiar que se ha transmitido de generación en generación desde los años 30, trabajamos con especias pero también con nuevos ingredientes de los cuatro rincones del mundo, como las bayas de goji, los dátiles o el jengibre.

En las cocinas de Christophe Felder, insistimos en la importancia de las especias, que el pastelero no duda en ir a buscar a miles de kilómetros de su Alsacia natal.

Trenzar las coronas

Al igual que decorar el árbol, colgar la corona de Navidad en la puerta o sobre la chimenea marca el comienzo de la mágica temporada de fiestas. ¿Pero de dónde viene esta tradición? Originalmente, la corona hecha de ramas de abeto y adornos también incluía cuatro velas que representaban las cuatro semanas previas a la Navidad, el período de Adviento.

Hoy en día, los diseñadores están revisando esta tradición de coronas de Navidad. En Normandía, en el Pays d'Auge, Escapade Champêtre ha hecho de las creaciones con flores secas su especialidad. Para la temporada festiva, la creadora compone coronas que mezclan piñas de pino, follaje o hierbas silvestres en tonos rojo, verde y blanco. ¡Una corona que seguirá adornando el salón mucho tiempo!

Magnificar la almendra

Frutos secos, almendras, cítricos, frutas frescas y confitadas, turrones... No nos haremos de rogar para seguir ¡la tradición provenzal de los 13 postres! Junto a estas delicias, disfrutamos de los calissons, otra especialidad provenzal cuyo savoir-faire se remonta al siglo XV. La confitería de Roy René, en Aix-en-Provence, perpetúa esta tradición ancestral con sus clásicos calissons, con almendras y frutas confitadas, amarillos lacados de blanco. Para alegrar tu mesa durante las fiestas, déjate tentar por las coloridas variaciones con sabores originales: fresa-albahaca, chocolate-nuez o clementina-cacao.