Qué hacer

Visita
Francia 

Recorrido por los lugares culturales de excepción o paseo por las cumbres. En pareja por la ruta de los vinos o de crucero con los niños… ¿Qué viaje por Francia harás en esta ocasión?

El invierno es agradable… en Niza

Vistas de Niza
Cuando pensamos en Niza, solemos imaginarnos playas bañadas por el sol, sombrillas de rayas y bronceados. Pero esta famosa ciudad de la Riviera francesa también resulta apetecible como destino en pleno invierno: por su amplio programa de actividades... llueva, granice o caliente el sol.
Un palacio digno de una Reina

En otro tiempo lujosa residencia de vacaciones para la rica aristocracia y miembros de la corte, como la Reina Victoria de Inglaterra, este impresionante hotel de la Belle Époque ofrece vistas panorámicas de la ciudad y el mar. En este Palacio también residió el pintor francés Matisse, cuya obra podemos ver en el Museo Matisse, situado justo al lado.

Regina Palace Hotel (Enlace externo): 71, Boulevard Cimiez

Paisaje invernal

Celebrado en el mes de febrero desde hace 130 años, el Carnaval de Niza es el evento invernal más importante de la Riviera Francesa. Durante dos semanas, más de un millón de personas invaden las calles de la ciudad para ver las carrozas llenas de colorido, los tradicionales desfiles florales y los expertos bailarines y músicos procedentes de todos los rincones del mundo.

Carnaval de Niza (Enlace externo)

El casco antiguo en flor

Acurrucado a la sombra de la Colline du Château, Cours Saleya es uno de los lugares más pintorescos de la Vieille Ville (casco antiguo). De martes a domingo, esta plaza cobra vida con un animado y perfumado mercado de las flores. Ideal para comprar un ramo de flores frescas o una selección de frutas y verduras locales para disfrutar de una comida campestre en el cercano Paseo de los Ingleses.

Un museo con vistas

Diseñado en estilo brutalista de la década de 1960 y obra del arquitecto Michel Marot, Villa Arson es un museo francés de arte contemporáneo, una prestigiosa escuela de arte, una librería especializada, además de centro de investigación. Ubicado en una colina del barrio septentrional de Saint Barthélémy, el museo no solo es conocido por sus vanguardistas exposiciones, sino también por las vistas que se pueden contemplar desde sus exuberantes jardines bordeados de árboles.

Villa Arson (Enlace externo) - 20 Avenue Stephen Liegeard

Las obras maestras de Chagall

Aunque no seamos amantes del arte, todos debemos visitar el Musée Chagall de Niza. El propio Chagall creó el museo para reunir sus 17 aclamados lienzos que conforman El Mensaje Bíblico, además de realizar aportaciones personales a la colección hasta su muerte. En la actualidad, aquí se pueden ver más de 400 de sus aguadas, dibujos y pinturas al pastel, así como su brillante mosaico de piscina.

Musée Chagall (Enlace externo) - 36 Avenue Dr Ménard

Descubre la especialidad de Niza

La Socca es una especialidad gastronómica de Niza: una especie de tortita de harina de guisantes cocinada sobre una plancha muy caliente colocada sobre un fuego. Chez Theresa, en Cours Saleya, es el lugar preferido de los turistas y los habitantes de la ciudad ansiosos de degustar este delicioso y crujiente tentempié callejero típico.

Chez Thérésa - 28 Rue Droite

Recuerdos exquisitos

Niza es famosa en todo el mundo por la gran calidad de sus aceitunas y aceites, procedentes de los huertos que salpican el paisaje regional. En Moulin à Huile d’Olive Alziari encontramos lo mejor de lo mejor: una bonita tienda donde puedes degustar una selección de aceites de oliva de pequeños productores, pero también «grands crus», envasados en unas latas con un diseño precioso. En este establecimiento también podemos encontrar tapenade, atún y otras exquisiteces típicas.

Alziari (Enlace externo) - 14 rue Saint François de Paule and 318 Boulevard de la Madeleine

Exquisiteces dulces
Auer de Niza

Muy cerca de Alziari encontramos La Maison Auer, una pastelería familiar con salón de té en la trastienda y que lleva sirviendo dulces y chocolates desde 1820. Merece una visita solo por ver el decadente interior florentino, aunque resulta difícil resistirse y no comprar, de paso, algunas frutas escarchadas.

Maison Auer (Enlace externo) - 7 Rue Saint-François de Paule