Qué hacer

Visita
Francia 

Recorrido por los lugares culturales de excepción o paseo por las cumbres. En pareja por la ruta de los vinos o de crucero con los niños… ¿Qué viaje por Francia harás en esta ocasión?

Un verano impregnado de cultura

Vistas sobre la ciudadela de Carcasona desde el Puente Viejo.
La red francesa de monumentos nacionales presume de cantidad y de variedad. A lo largo de toda la geografía francesa hay cientos de monumentos que merecen una visita, hemos seleccionado algunos de ellos para que planifiques unas vacaciones culturales de primera. Aquí tienes algunas de las propuestas más atractivas.
Un verano impregnado de cultura
Joyas del Loira

Al sur de Bretaña nos espera una de las zonas con mayor encanto del país: el valle del Loira. Allí podremos disfrutar de la arquitectura medieval de la ciudad de Angers y su impresionante fortaleza del siglo XIII. A pocos kilómetros encontramos una de las joyas del Renacimiento francés, el delicado castillo de Azay-le-Rideau. El monumento se alza en una pequeña isla del río Indre y se refleja en sus tranquilas aguas. El castillo está rodeado por un jardín romántico de estilo inglés, típico del siglo XIX. Tras una laboriosa restauración de tres años, esta obra maestra ofrece una experiencia al visitante moderna y llamativa. Entre sus atractivos destaca la majestuosa escalera de honor, el extenso y valioso mobiliario que se exhibe en las distintas estancias y una llamativa chimenea con la salamandra como emblema del rey Francisco I de Francia.

El misterio de Carnac

En Bretaña se encuentra el yacimiento megalítico de Carnac. Miles de piedras en posición vertical formando hileras de hasta ocho kilómetros conforman este espacio prehistórico que alberga muchos misterios. La arqueología moderna ha descartado que se trate de un templo en ruinas y las últimas teorías creen que representa un umbral entre dos mundos. La visita a Carnac es toda una experiencia para los sentidos y además durante cinco noches de julio podremos disfrutar de un espectáculo de luces que nos ayudará a desvelar sus enigmas.

Un verano impregnado de cultura
Carcasona, amarilla

Hace 20 años que Carcasona -departamento de Aude- fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Para celebrarlo, el artista Felice Varini, famoso por sus intervenciones en espacios urbanos, ha desplegado por las murallas y torres de la ciudadela líneas y círculos concéntricos de color amarillo. El resultado genera nuevos y sorprendentes puntos de vista que redefinen el monumento. Por la noche, el espectáculo "La ciudad de las piedras vivas" nos ayuda a recorrer la historia de la ciudad en un ambiente muy especial. Concebido como un tríptico, transcurre en tres espacios del castillo y combina varias disciplinas artísticas: el mapping en los muros, la coreografía de Mickael Le Mer y la música de viola de gamba.

3 propuestas en Burdeos

Si durante tus vacaciones pasas por Burdeos, además de recorrer la ciudad y descubrir sus vinos, te animamos a que te dejes sorprender por tres monumentos de la zona. Toma aire y sube los 233 peldaños de la torre Pey-Berland, que proporciona las mejores vistas de la ciudad. A pocos kilómetros, puedes disfrutar del castillo de Cadillac, con un interior rico y reastaurado, que luce más de 30 tapices antiguos. Muy cerca, se levanta la majestuosa la abadía románica de la Sauve-Majeure, una de las paradas del Camino de Santiago y Patrimonio de la UNESCO.

Un verano impregnado de cultura
Gótico en Camarga

La comarca de Carmarga es famosa por sus atractivos naturales. Pero además de llanuras y salinas espectaculares, la zona alberga uno de los monumentos góticos más importantes de Francia: la ciudad amurallada de Aigues-Mortes. La mandó construir en el siglo XII el rey San Luis para convertirla en el primer puerto francés del Mediterráneo y punto de partida de las Cruzadas. Lo que era un arenal se transformó en un complejo arquitectónico impactante con murallas, un camino de ronda, puertas fortificadas y veinte torres que acabaron transformándose en cárceles para los protestantes. Una de las prisioneras más famosas fue Marie Durand cuya historia está representada en paneles y proyecciones a lo largo de la visita a la torre de Constance. Estuvo encarcelada allí 38 años y dejó escrito en sus muros la palabra Register (resistir).