Grenoble por Kim Leuenberger

Estuve hace poco en Grenoble por primera vez. Como crecí en Suiza, Grenoble era una de esas ciudades que debía visitar, pero nunca había tenido la oportunidad de ir. ¡Ya era hora de hacerlo!

Arte en la calle

Tenía entendido que Grenoble es famosa por su arte callejero y por ser la ciudad de origen de artistas mundialmente conocidos en este ámbito, como c215, Sainer y Goin.
En los últimos 4 veranos, se lleva celebrando un festival de arte callejero en el centro de la ciudad, donde los artistas crean frescos gigantes para transformar edificios decrépitos en obras de arte. Llegué a Grenoble justo cuando había terminado este festival y me recorrí la ciudad entera para admirar todos los frescos recién pintados. Es muy raro ver frescos de tamaños tan grandes como los de aquí.

Llegué a Grenoble justo cuando había terminado este festival y me recorrí la ciudad entera para admirar todos los frescos recién pintados. Es muy raro ver frescos de tamaños tan grandes como los de aquí.

Llegué a Grenoble justo cuando había terminado este festival y me recorrí la ciudad entera para admirar todos los frescos recién pintados. Es muy raro ver frescos de tamaños tan grandes como los de aquí.

Cabaret Frappé

Durante mi estancia en Grenoble, pude asistir a un festival maravilloso, el Cabaret Frappé, el festival de verano gratuito de Grenoble. El parque de la ciudad se transforma en un enorme escenario durante una semana entera a mediados de julio y está abierto a todo el mundo.

La Bastille y Les Bulles

Sin duda, mi parte preferida del viaje, porque La Bastille es un lugar donde puedes disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. Tomamos las «burbujas» arriba de todo porque llegamos a la cumbre de una de las muchas montañas que rodean la ciudad. Allá arriba cenamos con unas vistas de todo Grenoble disfrutando de la puesta de sol.

La Bastille y Les Bulles

Sin duda, mi parte preferida del viaje, porque La Bastille es un lugar donde puedes disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. Tomamos las «burbujas» arriba de todo porque llegamos a la cumbre de una de las muchas montañas que rodean la ciudad. Allá arriba cenamos con unas vistas de todo Grenoble disfrutando de la puesta de sol.

Vizille

Si te encantan los castillos y los pueblos pequeños como a mí, no te puedes perder Vizille cuando vayas a Grenoble. El castillo de Vizille se acaba de convertir recientemente en un museo dedicado a la Revolución Francesa y el paisaje en los alrededores es impresionante. Es un lugar con muchas maravillas, ¡además de ser totalmente gratis!

Comer fuera

Si aprecias tanto la decoración de un restaurante como la comida que sirven, en las calles St-Hugues y Bayard encontrarás un montón de bares y restaurantes de última moda.
Es la zona que no te puedes perder para salir a comer. No he parado de sacar fotos de los restaurantes, porque todos tienen un toque francés irresistible.