Qué hacer

Visita
Francia 

Recorrido por los lugares culturales de excepción o paseo por las cumbres. En pareja por la ruta de los vinos o de crucero con los niños… ¿Qué viaje por Francia harás en esta ocasión?

Maravillas del patrimonio de Francia

Castillos, abadías, yacimientos arqueológicos y otras muchas joyas siguen gestionadas y preservadas por el Centro de Monumentos Nacionales. En total, son más de 100 monumentos abiertos al público que reflejan la diversidad del patrimonio francés. Les ofrecemos una breve descripción.

Castillos, abadías, yacimientos arqueológicos y otras muchas joyas siguen gestionadas y preservadas por el Centro de Monumentos Nacionales. En total, son más de 100 monumentos abiertos al público que reflejan la diversidad del patrimonio francés. Les ofrecemos una breve descripción.

París y alrededores

Decorada con vidrieras con unos colores sublimes, la Sainte Chapelle [Santa Capilla] es una joya heredada del muy piadoso rey Luis IX que deseaba un templo digno de acoger las reliquias de la Pasión de Cristo. Esta obra maestra gótica milagrosamente preservada a lo largo del tiempo está situada a dos pasos del Sena, justo al lado de La Conciergerie cuya gran fachada se refleja en el río. La Conciergerie, el más antiguo palacio real de la capital, es conocida sobre todo por haber servido de cárcel para la reina María Antonieta antes de ser ejecutada. Su celda ha sido reconstituida.

Si la Conciergerie recuerda el terror revolucionario, el Arco de Triunfo rinde homenaje al genio de Napoleón y sus victorias en el campo de batalla. Este mastodonte que se alza sobre una colina ofrece unas vistas incomparables de París desde su terraza. Una exposición permanente narra su historia.

En los alrededores de París, hay que acudir a Poissy para admirar la Villa Savoye, un paralepípedo blanco plantado sobre el césped construido por Le Corbusier entre 1928 y 1931. Esta mansión invita a dar un paseo arquitectónico por una modernidad revolucionaria. En primavera, la mansión, cuyo mobiliario ha sido dispersado a lo largo de los años, será reamueblada en su estilo de época con motivo de una exposición a cargo de los mejores diseñadores.

Hacia el este

En los confines de Normandía y de Bretaña, el Monte Saint-Michel ofrece el fantástico espectáculo de una roca culminada por una abadía, aislada en una bahía. Construido a lo largo de los siglos en una naturaleza hostil, este destacado lugar de la fe cristiana durante toda la Edad Media transmite una magia inolvidable. En otro registro, en Bretaña, el yacimiento megalítico de Carnac, con 4.000 años de antigüedad, presenta 3.000 menhires colocados siguiendo una disposición que todavía no ha revelado todos sus secretos. El conjunto constituye un testimonio fascinante de la cultura del neolítico.

Hacia el noroeste

En el salvaje valle del Vézère en Dordoña, nuestros lejanos ancestros dejaron numerosas huellas de su pasado en las cuevas, como en Font de Gaume que es la última cavidad decorada de pinturas policromas abierta al público. Más de 200 figuras pintadas y grabadas en la pared, organizadas en composiciones, incluso en escenas, se desarrollan en un friso de 120 m que descubre unos bisontes dibujados hace 14.000 años.

Hacia el sureste

En las marismas del delta del Ródano, San Luis decidió construir en el siglo XIII un puerto que ofrece una salida al Mediterráneo, Aigues-Mortes. El magnífico recinto fortificado, dotado de torres de vigilancia y puertas ofrecía una protección a la ciudad que amasó su riqueza gracias al tráfico portuario. Todavía hoy se pueden admirar los 1.634 m de murallas que forman una notable construcción defensiva junto a la torre de Constance, majestuoso torreón.

Aún más impresionante, la ciudad medieval de Carcasona extiende 3 kilómetros de murallas con 52 torres que forman con el castillo un conjunto excepcional declarado Patrimonio Mundial. Pero poco faltó para que en el siglo XIX estas fortificaciones no fueran desmanteladas para ampliar la ciudad. Su restauración la debemos al gran arquitecto de la época Eugène Viollet-le-Duc.

Hacia el este

Punto de observación de toda la llanura de Alsacia y los Vosgos, el castillo de Haut-Koenigsbourg es una fortaleza del siglo XIII. Restaurada a comienzos del siglo XX bajo el Imperio Alemán en un estilo medieval, ofrece unas vistas magníficas y su visita le transportará a otra época. A sus pies serpentea la ruta de los vinos de Alsacia.

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