Qué hacer

Visita
Francia 

Recorrido por los lugares culturales de excepción o paseo por las cumbres. En pareja por la ruta de los vinos o de crucero con los niños… ¿Qué viaje por Francia harás en esta ocasión?

La Rochelle: los sabores del mar

Puerto de La Rochelle

Ostras, mejillones, lubinas, corvinas, carboneros... Las delicias del mar más frescas te esperan en esta ciudad que desde su puerto mira al océano atlántico y al Mundo.

Dos torres imponentes protegen el Puerto Viejo de La Rochelle y son el símbolo de esta ciudad que exhibe con orgullo su pasado y presente atado al mar. Tres puertos pesqueros marcan la historia de la localidad: el del siglo XII, el de 1862 y el más moderno de Chef de Baie. El mar, el pescado y el marisco se convierten de forma natural e inevitable en protagonistas de cualquier recorrido por La Rochelle.

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Mercado central de La Rochelle © Francis Giraudon

Gastronomía marinera

Los visitantes más gourmets disfrutarán con el espectáculo de sabores, olores y colores de los excelentes productos que ofrecen los puestos del mercado central. Allí pueden degustarse los deliciosos mejillones de Charron y las incomparables ostras de Marennes. Para los más curiosos, la oficina de turismo de La Rochelle propone descubrir la ciudad y su gastronomía con la Ruta de los Sabores, un circuito de degustaciones en el que participan activamente productores y vendedores.

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Cabañas de pesca © Frédéric Le Lan

Los sibaritas pueden también degustar la cocina de la zona en uno de los grandes restaurantes de la ciudad, como el dos estrellas Michelín de Christopher Coutanceau. Algunas opciones para degustar pescado o marisco fresco son el Bar André, el bar de ostras Le Comptoir Saoufé o los locales de los cercanos puertos de Esnandes o Plomb.

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Cuchillos Farol © Farol

Farol: cuchillos con historia

En la antigua lonja de La Rochelle se encuentra Farol, una empresa de cuchillos muy especial. En una travesía por el Atlántico, el fundador del establecimiento, el regatista Sylvain Berthommé, quedó impresionado por la pesca del cachalote en las Azores. De vuelta a casa decidió crear un cuchillo para los marineros. Puso el nombre de Farol a su marca (faro en portugués) y Cachalote a su primer cuchillo, cuya forma recuerda al cetáceo. Fue el primero de una amplia gama de modelos artesanales que le han valido a Farol el sello Empresa de Patrimonio Vivo.

La Rochelle 

El puerto de los gourmets