El arte de la pastelería

En Francia, la repostería se ha elevado hasta el nivel de obra maestra. Sus pasteleros son auténticas estrellas y, entre todas ellas, una mujer brilla con luz propia: Christelle Brua, la nueva “dama” del Elíseo.

La pasterlería es francesa

Decía Yves Thuriès, reconocido chef pastelero francés, que el postre es universal, pero la pastelería es francesa. Y no le falta razón. Este noble oficio hunde sus raíces en la Edad Media, cuando los pasteleros empezaron a diferenciarse de los cocineros. De esa época datan el blanc-manger, las crêpes, los flanes o el croissant. Aquellos serían los cimientos de la tradición repostera gala que ha ido luego, a lo largo de los siglos, sumando excelencia y prestigio. Pero, entre todos los importantes hitos que jalonan la historia de la pastelería francesa, tal vez sea en el siglo XIX cuando conoce su verdadero impulso y desarrollo: Antoine Carême publica su libro El pastelero real, que todavía hoy es una referencia, y no hay comida que no termine con milhojas, vacherins, saboyanas, profiteroles o éclairs.

Pastelería-chocolatería Ladurée
© Paris Tourist Office / Amélie Dupont, Pastelería-chocolatería en el barrio Saint-Germain-des-prés en París

Las estrellas de la pastelería francesa

Hoy, siglos después de aquellos primeros pasos, a las materias primas de primer orden y las técnicas depuradas, se les suma otro ingrediente: la constante innovación y la creatividad de la que hacen gala los pasteleros franceses, muchos de ellos convertidos en auténticas estrellas:

Estos chefs viajan por todo el mundo, firman sus obras como los artistas que son y presentan sus colecciones en pastelerías de lujo como si fueran diseños de alta costura de las pasarelas más reputadas.

Christelle Brua, "mejor pastelera de restaurante del Mundo"

Entre todos ellos, una mujer brilla con luz propia: Christelle Brua, chef repostera del restaurante Pré Catelan de París (Enlace externo) , que ha sido distinguida en 2018 como la mejor pastelera de restaurante del mundo. Es la primera mujer en recibir este prestigioso premio que concede la asociación Les Grandes Tables du Monde (Enlace externo) que reúne a 174 restaurantes de 25 países. Este reconocimiento ha supuesto una consagración internacional que la sitúa, a sus 41 años, dentro del exclusivo club de los grandes nombres en la pastelería internacional. Todo un hito en la carrera de esta francesa nacida en Moselle (Alsacia-Lorena) que ha estado jalonada de éxitos: en 2008 fue elegida “Repostero del Año” por la guía Champérard, el mismo título que le otorgaría en 2009 la revista Le Chef y en 2015 la prestigiosa guía gastronómica Gault&Millau.

Christelle Brua, la pastelera del presidente

A lo largo de su trayectoria, Brua ha insuflado modernidad a recetas tradicionales como la corona Paris-Brest o el babá al ron. Hasta que, en 2003, el chef Frédéric Anton le dio la bienvenida al restaurante Pré Catelan, con tres estrellas Michelin, y le pidió un “postre redondo y elegante”. Así nació su obra más icónica: una manzana de azúcar soplado, cubierta con helado de caramelo, sidra y azúcar a gas. Todo un símbolo de su trabajo, siempre sorprendente, que está inspirado en los grandes clásicos de la pastelería francesa, reinterpretados con su magnífica creatividad y un toque de osadía. Hoy, ella misma se ha convertido en referente para toda una generación, mucho más desde que ha ascendido un peldaño más en su carrera al convertirse en la repostera del Palacio del Elíseo. ¡Chapeau!

Orange recomienda el Salón del chocolate

Porque es un ingrediente indispensable en pastelería, no podemos perdernos la cita del Salón del chocolate de París (Enlace externo) , que se celebra cada año en octubre. Durante cinco días, esta feria reúne, en pleno corazón de París, a los nombres más prestigiosos de la chocolatería y la pastelería de todo el mundo, con infinidad de variedades procedentes de los cinco continentes. Y gracias a la Red de Orange, podrás compartir los momentos más dulces en directo con la calidad de conexión que necesitas.


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