Cueva pintada del Pont d’Arc incluida en el Patrimonio Mundial de la UNESCO

Published on 05 Febrero 2016
  • El Pont d'Arc

    El Pont d'Arc

    © Atout France / Fabrice Milochau

Cueva pintada del Pont d’Arc incluida en el Patrimonio Mundial de la UNESCO Combe d'Arc 07150 Vallon-Pont-d'Arc fr

La cueva pintada del Pont-d'Arc, en el sur de Francia, decorada con las más antiguas pinturas conocidas hasta la fecha, fue incluida el 22 de junio de 2014 en el Patrimonio Mundial de la UNESCO. El Comité del Patrimonio Mundial “incluye la cueva pintada del Pont d'Arc, denominada cueva Chauvet, de Ardèche, Francia, en la Lista del Patrimonio Mundial”, dice el texto aprobado por sus 22 Estados miembros.

Cueva pintada del Pont-d'Arc

Esta inmensa cueva, situada a 25 metros de profundidad en una meseta calcárea, en Ardèche, al sur de la región de Rhône-Alpes, es un testimonio único y excepcionalmente bien preservado. “Los vestigios arqueológicos, paleontológicos y artísticos de la cueva ilustran como en ninguna otra gruta de comienzos del Paleolítico Superior la frecuentación de las cuevas para realizar prácticas culturales y rituales”, señala el Comité de la agencia de ONU para la educación, la ciencia y la cultura.

Tras permanecer cerrada durante 23.000 años a consecuencia de un desprendimiento de rocas, fue redescubierta el 18 de diciembre de 1994 por tres espeleólogos - Jean-Marie Chauvet, Christian Hillaire y Eliette Brunel -. Alberga más de mil dibujos, “notable expresión de la primera creación artística del hombre”, realizados durante el Paleolítico Superior, hace 36.000 años.

Se trata de las “más antiguas representaciones pictóricas conocidas hasta la fecha”, precisa la decisión. Estos dibujos sobre la roca, obra de hombres y mujeres de cultura auriñaciense, incluyen un bestiario con 435 representaciones de 14 especies en total: osos, rinocerontes lanudos, un león, una leona, una pantera, bisontes...

Calidad artística

Las paredes revelan asimismo una decena de manos en negativo y en positivo, representaciones de sexos femeninos y, en el punto más profundo de la cueva, el dibujo excepcional de la parte inferior del cuerpo de una mujer junto a un bisonte.

El Comité de la UNESCO destaca “la calidad artística” de estas pinturas: “el dominio en el uso de los colores, la combinación de la pintura y el grabado, la precisión de las representaciones anatómicas y la capacidad para dar la impresión de volúmenes y movimientos”.

En el suelo se conservan verdaderas huellas de patas de oso, dos veces mayores que una mano humana e innumerables huesos de estos animales feroces que hibernaban allí.
Conservación excepcional.

Excepcionalmente conservada y mucho mayor que la cueva francesa de Lascaux (cuyas obras se remontan a 17.000 o 18.000 años), la cavidad cuenta con varias salas y galerías con 800 metros de largo y hasta 18 metros de altura.

Unas políticas estrictas de conservación preventiva, incluida la restricción del acceso, han permitido mantenerla en una situación prácticamente idéntica a la encontrada en el momento de su descubrimiento. Al contrario que la cueva de Lascaux, descubierta en 1940 y deteriorada tras la guerra por el dióxido de carbono procedente de la respiración de los visitantes, la cueva Chauvet nunca ha sido abierta al público.

Caverna del Pont-d'Arc

Esta cueva está situada cerca de un célebre puente natural, considerado como la puerta de las Gargantas del Ardèche: el Pont d’Arc. Por tanto, es ahí, a unos kilómetros de la cueva original, donde una copia, bautizada como “Caverna del Pont-d'Arc", permite desde la primavera de 2015 a los visitantes admirar todas estas riquezas.

Para este proyecto fuera de lo común, pintores, escultores, agencias de arquitectos, escenógrafos e importantes empresas constructoras han unido sus conocimientos para reconstituir a lo largo de 3.500 metros cuadrados una selección con lo mejor a escala 1 (idéntica a la realidad) de la verdadera cueva.

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