Circuito por los castillos Cátaros

  • El castillo de Foix, principal ciudad del Ariège, impone por su envergadura por su posición dominante en el centro de la ciudad

    Castillo de Foix - © CRT MP / P. Thebault

    El castillo de Foix, principal ciudad del Ariège, impone por su envergadura por su posición dominante en el centro de la ciudad

    Castillo de Foix - © CRT MP / P. Thebault

  • El castillo de Foix goza de un excelente estado de conservación

    Castillo de Foix - © CRT MP / P. Thebault

    El castillo de Foix goza de un excelente estado de conservación

    Castillo de Foix - © CRT MP / P. Thebault

  • Edificado encima de un peñasco rocoso a 1.200 m de altitud, el castillo de Montségur en Ariège es un verdadero mito

    Castillo de Montsegur - © CRT MP / Dominique Viet

    Edificado encima de un peñasco rocoso a 1.200 m de altitud, el castillo de Montségur en Ariège es un verdadero mito

    Castillo de Montsegur - © CRT MP / Dominique Viet

  • Castillo de Montsegur

    Castillo de Montsegur - © CRT MP / A. Lizeray

    Castillo de Montsegur

    Castillo de Montsegur - © CRT MP / A. Lizeray

  • Peyrepertuse domina desde un promontorio todo el sur de los Corbières

    Castillo de Peyrepertuse - © Edgar De Puy

    Peyrepertuse domina desde un promontorio todo el sur de los Corbières

    Castillo de Peyrepertuse - © Edgar De Puy

  • Castillo de Peyrepertuse

    Castillo de Peyrepertuse - © Edgar De Puy

    Castillo de Peyrepertuse

    Castillo de Peyrepertuse - © Edgar De Puy

Circuito por los castillos Cátaros foix fr

El castillo de Foix, protector y comprometido

El castillo de Foix, principal ciudad del Ariège, impone por su envergadura por su posición dominante en el centro de la ciudad y por su estado de conservación.
Edificado en el siglo XI, este fuerte resiste valientemente a Simon de Montfort, jefe de la cruzada organizada contra los cátaros. « Haré fundir como grasa la roca para asar al señor» declaró ante el fuerte que, a pesar de los esfuerzos fue impenetrable.
El señor del castillo es Raymond Roger de Foix, gran defensor de los cátaros. Su condado es un santuario para los perseguidos, y él mismo estuvo rodeado de mujeres muy comprometidas con la causa. Su esposa Philippa cuenta entre las primeras religiosas cátaras, su hermana Esclarmonde participó en el debate que opuso antes de las cruzadas los «heréticos» a los legados del Papa, su nuera creyente cátara, sufrió una terrible ofensa póstuma: en 1269, la Inquisición exhumaría y quemaría sus restos.
A pesar de que la familia condal se fuera para la región del Béarn (Pyrénées-Atlantiques), el castillo de Foix sigue siendo el símbolo del poder del linaje de los Foix-Béarn y el más célebre de entre ellos, Gaston Fébus.
Sede del gobernador en los siglos XVII y XVIII, prisión hasta en 1862, el castillo restaurado alberga actualmente el muy interesante museo departamental del Ariège. Consagrado a la historia del Condado de Foix, a la construcción en la Edad Media y a la vida del castillo, el museo acoge además numerosas exposiciones temporales.

Otros castillos Cátaros en Ariège

Lordat, Miglos, Roquefixade, Usson, Montaillou: estos castillos del Ariège, actualmente en ruina, ofrecen maravillosos paseos en el tiempo con la complicidad de una naturaleza totalmente preservada.
No lejos de la cueva prehistórica de Niaux, el peñasco rocoso de Miglos ha conservado su torre y podemos adivinar un sistema de defensa bastante eficaz.
Entre Tarascon y Ax-les-Thermes, Lordat recogió numerosos cátaros antes de entregarlos como prenda al rey de Francia y a la Iglesia. La misma suerte corrió Roquefixade, a medio camino entre entre Foix y Lavelanet, que se convirtió en fortaleza real después de las cruzadas contra los cátaros.
Citemos también el castillo de Usson, erigido en una soledad magnífica en los confines del Ariège y de su departamento vecino, el Aude. Propiedad de una familia que estaba muy comprometida con el movimiento cátaro, Usson se quedó en contacto con Montségur aún en los momentos más difíciles.
Hay que ir también a Montaillou, pueblecito situado en el límite del Ariège y del Aude, mundialmente conocido por su pasado cátaro. En la meseta castral que domina el pueblo, se erigen los vestigios del castillo de los señores de Aillon.
Para terminar, le encantará pasearse por Mirepoix rememorando que esta preciosa bastida fue « herética » y orgullosa de serlo. Hasta la extinción de la llama cátara, los señores de Mirepoix participaron en todos los combates y contaron entre los más ardientes defensores del castillo Montségur, sitiado de 1243 à 1244.

Itinerario de Foix a Montségur: 33 km – 40 mn

Montségur – El baluarte mitico de los cataros
Edificado encima de un peñasco rocoso a 1 200 m de altitud, el castillo de Montségur en Ariège es un verdadero mito. Cargadas de un drama, de una energía, de una emoción palpable, sus viejas piedras imperiosas colocadas cerca del cielo resplandecen en la imaginación colectiva.
Convertido en un símbolo de la resistencia frente a la represión, Montségur es el último refugio para los cátaros, perseguidos desde hacía años por el ejercito del Papa en todo el Midi de Francia.
En mayo de 1243, este ejercito consigue llegar a Montségur y sitia el pog (el peñasco rocoso). El estado de sitio comienza con una relación de fuerza desmedida: 6.000 soldados contra alrededor 400 cátaros. A pesar del hambre, del frío y de los combates mortales, los sitiados aguantaron un año. Fueron apoyados por poderosos señores locales como los de Foix y de Mirepoix.
Al final, los habitantes de Montségur negociaron su rendición en marzo de 1244. Los vencedores prometieron liberar a todo aquél que abdicara a su fe cátara. Pero en Montségur, nadie cumplió la promesa…
Los cátaros descendieron a las faldas del peñasco rocoso. En la pradera, una hoguera les esperaba. Se precipitaron ellos mismos a las llamas. Una estela marca hoy el lugar donde perecieron 220 hombres y mujeres.
La tragedia vivida en este lugar, y también los rumores sobre un eventual tesoro y el carácter topográfico tan particular del sitio han otorgado a Montségur una dimensión fantástica. Calificada de templo solar o de castillo del Graal, atrae a un sinfin de apasionados por el esoterismo venidos del mundo entero.
El fenómeno culmina en el solsticio de verano, cuando el peñasco rocoso se encuentra invadido por una muchedumbre que espera ver el famoso radio rojo. Ese día al alba, el sol entra por las ventanucas orientales y vuelve a salir rapidamente por las occidentales para indicar, según dicen, el lugar del tesoro de los cátaros. Este fenómeno se debe a sus características arquicturales pero todavía hoy en día, hay muchos que siguen soñando.

Itinerario de Montségur a Peyrepertuse: 99 km – 2h

Peyrepertuse
Peyrepertuse domina desde un promontorio todo el sur de los Corbières. La amplitud de estos vestigios y la calidad de sus construcciones convierten al castillo de Peyrepertuse en el conjunto más importante y destacable de la arquitectura militar de la Edad Media en el Languedoc.
Construido en una cresta montañosa que parece caer vertiginosamente, el castillo posee tres recintos con una superficie de trescientos metros de largo y encierra en el interior de sus murallas más de una hectárea de edificios en ruina: aposentos, capillas y salas de guarnición.
Se celebra anualmente el festival medieval más grande en el sur de Francia, muchas tropas animan el castillo y un pueblo medieval reconstituado.
Peyrepertuse se convirtió en fortaleza en 1240 (lugar fortificado), Luis IX lo erigió como uno de los baluartes más temibles de la frontera sur del reino de Francia. Fue uno de los "cincos hijos de Carcasona”.

Itinerario de Peyrepertuse a Queribus : 12 km – 20 mn

Queribus
Esta antigua fortaleza que se alza sobre un impresionante pico rocoso le marca la entrada al País Cátaro. Fue uno de los "cincos hijos de Carcasona". Es un excelente ejemplo de arquitectura militar, el castillo es famosos por su torre del homenaje poligonal y su sala de estilo gótico primitivo cuya bóveda descansa sobre un poderoso pilar circular que se abre en forma de palmera. El castillo está situado en el territorio del municipio de Cucugnan, conocido por su famoso cuento occitano de Achille Mir, retomado por Alphonse Daudet en "Las cartas desde mi molino". El billete de entrada también da acceso al espectáculo multilingüe del cura de Cucugnan en el Teatro Achille Mir en el famoso pueblo de Cucugnan.