Ciudades y pueblos de Limousin

  • © Atout France / Jean Malburet

Ciudades y pueblos de Limousin limoges fr

Descubra Limoges, capital mundial de la porcelana y los esmaltes, la estación de tren de Limoges, la valerosa ciudad fortificada de Brive-la-Gaillarde o la perla de Limousin, Uzerche.

Descubrir Limoges, capital mundial de la porcelana y los esmaltes

Limoges, ciudad de Arte y de Historia, debe su fama a la porcelana, los esmaltes, el cuero y a su estación de tren monumental, joya de los años treinta, que se alza como un faro que vela sobre los barrios antiguos. Los barrios de la Boucherie, des Halles (mercado cubierto, todas las mañanas, salvo los lunes, durante todo el año), los barrios de l’Abessaille alrededor de la catedral de Saint-Etienne, el Palacio del Obispado…

También hay que ver los cuadros de Renoir, natural de la localidad, y los jardines que dominan el valle del Vienne, el Museo Nacional de la Porcelana Adrien Dubouché (más de 10.000 piezas de loza y porcelana de todos los países), las manufacturas, los talleres, la Casa del Esmalte donde podrá descubrir la materia, sus técnicas, expresiones y experimentar el trabajo del esmalte a través de diferentes cursillos, de iniciación o profundización…

La estación de tren de Limoges

“Audrey Tautou tenía que tomar el tren en la más bella estación del mundo, o en todo caso de Europa. Así pues, realizamos un casting muy serio, porque estuvimos en Leipzig, en Colonia… creo; en todas las estaciones de Italia, de Europa del Este, etc. Enviamos a nuestra localizadora a realizar fotografías y elegimos la más bonita desde el exterior, la estación de Limoges. Para un plano de 2 segundos, lo que no es habitual”. Entrevista realizada a Jean-Pierre Jeunet, director de “Amélie”, por France 3 Limousin para Chanel.

Brive-la-Gaillarde, la valerosa ciudad Fortificada

De ella se dice que es “la puerta sonriente del Mediodía”, una frontera, en cierto modo, a dos pasos del Périgord y del Quercy. Huele al Suroeste… Sin embargo, está en el Limosín, en Corrèze exactamente.

Es una vieja ciudad que combina la grandeza de los monumentos históricos con el encanto de los pequeños barrios populares. Su centro antiguo ofrece un viaje a través de los siglos y los estilos: la capilla de Saint-Libéral, la colegiata de Saint-Martin, la torre renacentista de Les Échevins, el barrio de Les Doctrinaires, la casa Cavaignac, el Museo Labenche, la casa Edmond Michelet convertida en Museo de la II Guerra Mundial, la destilería Denoix en actividad desde el siglo XIX, la tonelería Treuil…

Centenares de pequeños productores locales presentan sus sabrosos productos durante el mercado del sábado por la mañana. ¡Es una visita que no puede perderse! Ocas, patos, foies gras, patés, cuellos rellenos, confits y menudillos forman parte del patrimonio culinario local, junto con las vacas con el distintivo “ternera del Limosín”, el cordero baronnet o el cerdo de “culo negro”.

Uzerche, perla del Limousin

Ha sido apodada “la Perla del Limosín” debido a varios episodios históricos que se desarrollaron en ella. Merece una visita por sus casas burguesas que han dado origen al dicho “quien tiene casa en Uzerche, tiene un castillo en el Limosín”, así como la iglesia de Saint-Pierre-d’Uzerche, construida por los monjes benedictinos (siglos XI y XII) que cuenta con un sorprendente campanario octogonal que domina las torres de la ciudad vieja, mientras que la cripta, única en el Bajo Limosín, es una curiosidad.

Uzerche es desde 2001 un pueblo etapa en la autopista A20.

Museo de Bellas Artes de Limoges

Entre 2006 y 2010, la ciudad de Limoges ha llevado a cabo una reestructuración completa del museo municipal. Se trata de una colección de esmaltes de los talleres de Limousin única que cubre el período comprendido entre el siglo XII hasta la actualidad, y ofrece una visión general del diseño internacional.

Aún no muy conocida, la colección de Bellas Artes que cuenta con pinturas del Renacimiento italiano con grandes maestros del siglo XX, como Renoir y Valadon. El museo también tiene una colección de antigüedades egipcias y una serie de maquetas sobre la historia de Limoges, desde sus inicios en la época galo-romana hasta el siglo XX.


Tulle, en el corazón de la Corrèze.

Tulle está bañada por aguas claras y rodeada de verdes campos, cobijada en el corazón de un remanso natural que invita a la relajación, a la distracción, ideal para la práctica de actividades al aire libre. Esta ciudad, marcada para siempre por la historia, ha atravesado los siglos para ofrecer hoy un marco de vida único que combina patrimonio y cultura con sabiduría.

Con su casco histórico dominado por la catedral y sus muelles adecentados con gusto a lo largo de la Coureuse, Tulle ofrece un dédalo de calles y de barrios pintorescos repletos de pequeñas tiendas, comercios, galerías de arte y talleres.

Capital del acordeón y centro cultural, Tulle cuenta con festivales de renombre, exposiciones de arte y artesanía de calidad, además de una red de asociaciones densa y activa. Un lugar donde se conciben y construyen, a imagen de su mediateca, proyectos ambiciosos y resueltamente modernos, todos movidos por una única pasión… ¡la cultura!

Aubusson: Capital de los tapices.

Los tapices de Aubusson y de la Marche son uno de los artes más emblemáticos del sector del lujo en el Limousin, célebres desde el siglo XVII en el mundo entero. Las producciones actuales (antigua, contemporánea, restauración o fabricación de tapices) se realizan principalmente por encargo. Los tejedores trabajan mucho para los mercados de Oriente Medio y Norteamérica.

Aubusson es el único lugar del mundo donde coexisten todos los oficios necesarios para la fabricación de un tapiz (del productor de lana hasta el vendedor) desde hace seis siglos. Existen unos treinta talleres, galerías y fábricas que satisfacen las peticiones de los diseñadores, de los visitantes y de los clientes. En la actualidad, Aubusson y Felletin son los únicos centros importantes de producción privada de tapices de Europa.

Qué ver