Los paisajes de los pintores

  • Acantilados de Étretat, en Normandía,

    Acantilados de Étretat, en Normandía,

    © Atout France-Pascal Gréboval

  • Iglesia de Auvers-sur-Oise

    Iglesia de Auvers-sur-Oise

    © M. Prunevieille-CRT Paris IDF

  • Colliure, considerada cuna del fauvismo

    Colliure, considerada cuna del fauvismo

    © Philippe Mahé

  • St-Paul-de-Vence

    St-Paul-de-Vence

    © CRT Côte d'Azur

Los paisajes de los pintores Normandia fr

Francia es sinónimo de arte. Siempre ha sido un lugar mítico para cualquier aprendiz de pintor, escultor, escritor... hasta el punto de convertirse en un inmenso taller de artistas de todo el mundo. Pero, entre todas las ramas del arte, Francia se identifica sobre todo con la pintura. Si tuviéramos que mencionar a bote pronto una lista de pintores, es muy probable que los primeros que nos vinieran a la cabeza fuesen franceses, y otros muchos, aunque no lo sean de origen, seguramente habrían desarrollado buena parte de su obra en el país galo. ¿Qué tiene Francia que ha atraído desde siempre a tantos pintores? Quizá la respuesta es simple: el paisaje. O, mejor, la luz sobre ese paisaje, ese objeto de deseo de los maestros impresionistas.

DESTINO IMPRESIONISTA

El impresionismo tiene en Francia su máximo exponente. Manet, Monet, Degas, Pissarro, Renoir, Cézanne, Morisot, Sisley... (muchos de ellos seguro que aparecían en nuestra lista imaginaria mencionada antes) son nombres vinculados a ese nuevo movimiento artístico de la segunda mitad del siglo xix que pretendía capturar impresiones,¡ retener la fugacidad del instante, fijar la luz, la auténtica protagonista. Por eso el cielo, el mar y los paisajes, junto con la vida cotidiana, suelen ocupar las telas de aquellos artistas, los «pintores de la luz», que en un momento dado decidieron salir¡ de sus talleres para pintar al aire libre. Utilizando los nuevos ferrocarriles o navegando por el Sena, los impresionistas encontraron la inspiración en París y su región y en Normandía. De ahí que una búsqueda de esos paisajes tan reales como motivadores nos conduzca hasta allí.

La región de Normandía cuenta con todos los ingredientes que atraían a los impresionistas.No es casualidad que Claude Monet pintara aquí (en 1872) el uadro que daría nombre al nuevo movimiento pictórico: Impresión, sol naciente. O que se extasiara ante los acantilados de Étretat, a los que dedicó unos 50 lienzos bajo todo tipo de condiciones climáticas y en diferentes momentos del día. De hecho, el entorno de Étretat ha inspirado a gran cantidad de artistas, de todas las corrientes pictóricas.

La huella del impresionismo nos lleva a Giverny, población donde Monet se instaló en 1883. Allí hay que visitar la Fundación Claude Monet, situada en la casa que habitó el pintor junto con su familia (¡atención a su magnífico jardín, escenario también de ¡muchos cuadros del pintor!), y el Museo delos Impresionismos. Honfleur, Rouen y Le Havre son otras paradas imprescindibles en Normandía para adentrarnos en el mundo
impresionista.

Un consejo: anota en la agenda que del 16 de abril al 26 de septiembre de 2016 se celebrará la tercera edición del festival Normandía Impresionista (www.normandieimpressionniste.eu), una excusa fantástica para organizar una escapada. Tras seguir la huella impresionista por los escenarios naturales, la «peregrinación» debe continuar en el epicentro del movimiento: París y su región. Una manera original de descubrir el París Impresionista es participando en circuitos temáticos en un Citroën 2CV (www.4roues-sous-1parapluie.com): el «Circuito de los Impresionistas» por la capital o la escapada a Auvers-sur-Oise siguiendo los pasos de Van Gogh. Y, por supuesto, cualquier amante de la pintura en general y del impresionismo en particular no puede perderse la visita a los museos de Orsay (la mayor colección de pintura impresionista y postimpresionista del mundo), el de l’Orangerie y el Marmottan Monet.
>> www.normandie-tourisme.fr/es
>> es.visitparisregion.com

COLLIOURE Y EL FAUVISMO

A tan solo 26 km de la frontera española, Collioure (Languedoc-Roussillon) ocupa un lugar privilegiado entre el mar y la montaña. El clima excepcionalmente soleado, el entorno de calas y playas de guijarros, y el patrimonio medieval y renacentista de la población ha atraído siempre a gran cantidad de artistas. Picasso, Derain, Dufy, Chagall, Matisse y Marquet visitaron la localidad e intentaron captar ese paisaje tan especial. Matisse y Derain, en concreto, hicieron de Collioure la cuna del fauvismo, ese movimiento artístico del siglo xx que intentaba una comunión con la naturaleza plasmada con pinceladas repletas de color. Los pasos de estos dos pintores pueden seguirse hoy en un paseo por la ciudad llamado «Chemin du Fauvisme» que transcurre por veinte reproducciones de sus obras y que organiza la Oficina de Turismo.

La población cuenta con numerosas galerías de arte y un museo de arte moderno. A solo 35 minutos de Collioure, el Museo de Arte Moderno de Céret es otra visita para profundizar en la obra de Matisse y Derain.
>> www.collioure.com
>> es.destinationsuddefrance.com

LA COSTA AZUL DE LOS PINTORES

El glamour y la luminosidad de la Costa Azul también atrajo, y sigue atrayendo, a multitud de artistas. Sus paisajes marítimos, sus pueblos, sus jardines... se convirtieron en protagonistas de la obra de pintores de la talla de Monet, Peynet, Renoir, Dufy, Chagall, Cocteau o Picasso, entre otros muchos. Hoy, estos escenarios están a nuestro alcance gracias al proyecto «La Costa Azul de los Pintores», que ha colocado unos noventa atriles en los lugares donde los grandes maestros situaban sus caballetes. Antibes Juan-Les-Pins, Cagnes-sur-Mer, Cannes, Grasse, Le Cannet, Menton, Mougins, Niza, Saint-Paulde- Vence, Vence, Villefranche-sur-Mer o Villeneuve-Loubet son las poblaciones que han conservado la huella de tantos artistas.

Entre los grandes maestros enamorados de la luz de la Costa Azul, destaca Marc Chagall (1887-1985), que se estableció con su mujer en Saint-Paul-de-Vence en 1966, lugar al que legó varias de sus obras y centro de peregrinación para los seguidores del pintor, pues allí está enterrado. Algunas obras de Chagall pueden verse en la Fundación Maeght, visita ineludible en Saint-Paul-de-Vence. La fundación se inauguró en julio de 1964 de la mano de André Malraux, entonces Ministro de Cultura, y hoy cuenta con una de las colecciones de pintura, escultura, dibujos y obras gráficas del siglo xx más importantes de Europa. A apenas 20 km de Saint-Paul-de-Vence, Niza es otra cita imprescindible en el universo Chagall: el Museo nacional Marc Chagall expone las obras del pintor divididas en cinco períodos de creación.
>> www.cotedazur-tourisme.com
>> www.saint-pauldevence.com

 

FOCUS ON... TURNER EN FRANCIA

Joseph Mallord William Turner nació en Londres el 23 de abril de 1775. Alumno de la Royal Academy, a partir de 1792 Turner empezó a recorrer Gran Bretaña, pero hasta la paz de Amiens en 1802 no viajó al continente. En Francia estuvo en Calais, en París y recorrió los Alpes: el Glaciar de Bossons y la Cartuja vista desde Grenoble son paisajes que Turner inmortalizó. Apodado «el pintor de la luz», Turner está considerado uno de los precursores del impresionismo. Así, antes de que los impresionistas empezaran a pintar las orillas del Sena, sus dibujos y acuarelas ya despertaban la admiración de otros artistas. En 1826, remontó el Loira de Nantes a Orléans y realizó bocetos de más de 40 ciudades y lugares por los que pasó. Sus magníficos óleos fueron expuestos en la Royal Academy en 1927, tras ser retrabajados en su taller. Las luces del río y los monumentos rinden un maravilloso homenaje al valle del Loira.

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