Los Grandes Parajes de Midi-Pyrénées

  • Viaducto de Millau

    Viaducto de Millau

    © Eiffage-CEVM

  • Rocamadour

    Rocamadour

    © CRT-MP-D

  • Pic dumidi

    Pic dumidi

    © CRT-MP-D

Los Grandes Parajes de Midi-Pyrénées Rocamadour fr

Entre el mar Mediterráneo y el oceáno Atlántico, esta bellísima región del suroeste de Francia atesora una gran diversidad paisajística entre la que destacan 25 Grandes Parajes conocidos en todo el mundo, entre ellos se hallan el colosal viaduct o de Millau, el Pic du Midi y el pueblo de Rocamadour.

A la región de Midi-Pyrénées no le falta de nada. Con cimas de más de tres mil metros, grandes circos montañosos, castillos, pueblos e iglesias medievales, grandes ríos...posee además la red de canales más extensa del sur de Europa y un patrimonio prehistórico de excepción.

En Midi-Pyrénées es ineludible la visita a los 25 Grandes Parajes cuya espectacularidad e importancia paisajística y cultural hacen que sean conocidos en todo el mundo. Entre ellos se hallan el viaducto de Millau, el Pic du Midi y el observatorio astronómico, Lourdes, el circo de Gavarnie (Patrimonio de la Humanidad), Saint-Cirq-Lapopie, Albi y el museo Toulouse-Lautrec, Cahors y el puente Valentré, y también Conques, Rocamadour, Moissac…

Famosa por vincular con entusiasmo patrimonio y arte de vivir, Midi-Pyrénées es una región llena de vida, que rebosa de ideas y de innovaciones. Su capital, Toulouse, es la segunda ciudad universitaria de Francia y la capital europea de la aeronáutica –es el primer constructor mundial de aviones con las fábricas de Airbus– y del espacio.

Midi-Pyrénées es también famosa por su gastronomía, con productos entre los que destacan el foie gras, la trufa negra de Quercy, el queso Roquefort o los vinos con DOC Cahors. Pero también por sus veintitrés estaciones de esquí, por sus centros termolúdicos y, sobre todo, por la espectacularidad de sus paisajes.

No te pierdas

  • Viaducto de Millau

Mirador de vértigo. Desde diciembre de 2004, el Viaducto de Millau preside el valle del río Tarn. Único por su tamaño, esta impresionante construcción de 2.460 metros de longitud y un pilar de 343 metros ostenta el récord del mundo de altura. Fue diseñado por el ingeniero francés Michel Virlogeux y dibujado por el arquitecto inglés Norman Foster. Cada año, más de un millón de visitantes se dan cita en el mirador del viaducto para admirar su esbelta silueta con forma de velero y el majestuoso entorno. Esta área constituye el único observatorio autorizado, protegido y acondicionado para el público en general, además, es punto de información turística y espacio gastronómico donde degustar las excelencias de Aveyron. Gracias al Viaducto de Millau, la “Méridienne” (autopista A75) se ha convertido en la vía más corta, más económica y más fluida entre París y el Mediterráneo.

  • La ciudad medieval de Rocamadour

Al borde de un acantilado: La silueta pétrea de Rocamadour aparece de repente tras una curva, suspendida en el acantilado con sus edificios medievales escalando la roca. La visita al pueblo supone un viaje en el tiempo, a la Edad Media. Entonces, Rocamadour ya suscitaba admiración. En el siglo XII, los peregrinos recorrían toda Europa para llegar hasta aquí a venerar las reliquias de Saint-Amadour y rendir culto a la Virgen Negra en su santuario. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Rocamadour está situado en el corazón del Causse de Gramat. Las vistas al cañón del río Alzou desde lo alto de la ciudad son magníficas: desde allí, las casas, los tejados e iglesias puntiagudas parecen formar parte de la roca sobre la que fue construida.

  • Pic du midi y el observ atorio astronómico

Atalaya de casi tres mil metros. Una de las cumbres más majestuosas de los Hautes-Pyrénées es el Pic du Midi de Bigorre, con sus 2.877 metros de altitud. Este pico conocido por la belleza de su paisaje y por su observatorio astronómico es un destino perfecto tanto para familias como para grupos de amigos. Para acceder a la cima hay que tomar el teleférico –está abierto durante todo el año– que parte de La Mongie (cerca de Lourdes) y en quince minutos supera más de mil metros de desnivel. Es un trayecto fantástico que ofrece las mejores vistas de los Pirineos. El colofón al viaje son la visita al interesante museo sobre la astronomía y la historia del Pic du Midi y al restaurantede montaña que sirve platos tradicionales. Y quien lo desee puede pasar la noche en el hotel que hay en la cima.

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