Las grandes instituciones

  • La boutique Ladurée en los Campos Elíseos de París

    La boutique Ladurée en los Campos Elíseos de París

    © Ladurée

  • Productos Hédiard

    Productos Hédiard

    © Hédiard/Thierry Malty

  • Escaparate Mariage Frères

    Escaparate Mariage Frères

    © Mariage Frères

  • Fauchon, Plaza de la Madeleine en París

    Fauchon, Plaza de la Madeleine en París

    © Fauchon

Las grandes instituciones Paris fr

Las instituciones de la gastronomía francesa

Figuras destacadas de la gastronomía francesa, estas pastelerías, tiendas de platos preparados y ultramarinos finos atraen a los aficionados a la gastronomía, encantados de conseguir productos excepcionales en unos establecimientos que merecen por sí solos una visita.

  • Ladurée, « fabricante de dulces»

En 1862 Louis Ernest Ladurée creó una panadería en París, en el número 16 de la calle Royale. Unos años más tarde, su mujer imaginó un lugar a mitad de camino entre el café parisino y la pastelería, creando de este modo uno de los primeros salones de té de la capital. Por su parte, los célebres macarrones Ladurée, aparecieron a mediados del siglo XX.

  • La Maison Dalloyau, una herencia gastronómica digna de reyes

Con una experiencia de más de 300 años en la creación de dulces, chocolates y platos cocinados, Dalloyau es una historia familiar transmitida de generación en generación. La más célebre de sus tiendas se encuentra en Maison du Faubourg, pero existen otras 38 tiendas y establecimientos en Francia y en el extranjero. En 2007, obtuvo el título de “Empresa del Patrimonio Vivo” por su saber hacer y su renombre.

  • Mariage Frères, el arte francés del té

Érase una vez dos hermanos, Édouard y Henri Mariage, herederos de una larga dinastía de negociantes de larga distancia. El 1 de junio de 1854, fundaron en París el establecimiento que lleva su nombre, dando nacimiento a una verdadera escuela francesa del té. Tras haber inaugurado su primer salón de té en 1986, la Maison Mariage Frères te invita a sus talleres de descubrimiento del té y degustación, los “Tea clubs”.

  • Fauchon: el lujo, la modernidad y la marca Francia

Llegado a París desde su Normandía natal a principios de los años 1880, Auguste Fauchon abrió en 1886 su primer establecimiento. Una pastelería, una panadería y el Gran Salón de Té fueron inaugurados sucesivamente en la plaza de la Madeleine. “Made in F, Made in Fauchon, Made in France”, es el lema de la empresa cuya tienda en el número 30 de la plaza de la Madeleine fue completamente rediseñada por Christian Biecher en 2007.

  • Lenôtre, saber hacer y cultura del sabor

Fundada en 1957 por Gaston y Colette Lenôtre, la casa Lenôtre proponía en aquella época una pastelería y una cocina refinadas. Progresivamente, pasó a ser asimismo chocolatería, confitería, organizadora de recepciones, empresa de catering, etc. Sus escuelas de cocina y de pastelería acogen a profesionales y aficionados a la gastronomía de todo el mundo en el Pabellón Elysée Lenôtre en París.

  • Hédiard, descubridor de sabores

En 1848, Ferdinand Hédiard descubrió las frutas exóticas en el puerto de Le Havre. Dos años más tarde, con su carreta llena de estas frutas tropicales, se instaló en la plaza de Victoires en París. El éxito le permitió abrir en 1854 su primera tienda, Le Comptoir des Epices et des Colonies. Desde 1870, lel buque insignia de Hédiard se encuentra en el número 21 de la plaza de la Madeleine. La casa recibió en 2007 la etiqueta de Empresa del Patrimonio Vivo.

  • La Grande Epicerie de Paris, el espíritu de la orilla izquierda

¿Quieres ante todo disfrutar al hacer tus compras? Dirígete a la Grande Epicerie, el templo del hedonismo en la orilla izquierda de París. Creado en 1923 por Bon Marché, el “Comptoir de l’Alimentation” proponía entonces los mejores tés y conservas finas. En la actualidad, 30.000 productos están referenciados en la Grande Epicerie, desde las mermeladas con Champagne a la sal de Guérande con trufa, pasando por las aguas regionales como las de Abatilles en Arcachon...

  • Baillardran, especialista del cannelé de Burdeos

En el siglo XVIII, las religiosas del convento de las Annonciades recogían la harina en las bodegas de los barcos del puerto de Burdeos para preparar unos pastelillos destinados a los más pobres de la ciudad. En 1987, Philippe Baillardran,  pastelero de formación, resucitó estos pasteles cocidos en unos pequeños moldes de cobre en forma acanalada – de ahí su nombre– y lo convirtió en su comercio exclusivo.

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