Historia del árbol de Navidad: el abeto

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Historia del árbol de Navidad: el abeto Alsacia fr

La existencia de árboles decorados en Alsacia remonta a la Edad Media.

El 24 de diciembre, con motivo del pecado de “Adam y Eva”, un abeto se colocaba en el coro de las iglesias. Representaba el árbol del paraíso lleno de manzanas recordando la fruta de la tentación.

Con el paso del tiempo se añadirán hostias, símbolos eucarísticos y frutos de la redención. Es así como, poco a poco, los feligreses fueron remplazando en sus casas las ramas de abeto por todo el árbol decorado de esta manera, sobre todo a comienzos del siglo XVI.

Los primeros abetos estaban suspendidos en una plataforma con una manzana en la base, o decorados de pequeñas manzanas rojas llamadas “christkindle”. Desde finales del siglo XVI se añaden rosas  y otras flores, a veces hojas de metal doradas que recuerdan al árbol de Jessé que representa la filiación de Cristo, pero también la Rosa de la Navidad. Más tarde, a finales del siglo XVII, principios del XIX se añadirán a la decoración las nueces doradas y plateadas.

Las hostias se irán remplazando poco a poco por las galletas de navidad “Bredele” y las confiterías con espuma de azúcar, pasta de almendras y pan de anís.

En la segunda mitad del siglo XIX se extenderá el uso de imprimir y de prensar imágenes brillantes, cortadas y embutidas en relieve, que se pegan sobre objetos de azúcar y chocolate. Se inventa el azúcar glaseado y se bañan las galletas de navidad con granulado de colores.

Desde entonces los panes de especia se decoran con azúcar y se imprimen imágenes.

Por último, y a finales del siglo XIX aparecerán las figuras de cera, en su mayoría angelotes, vestidos con finas hojas de metal dorado o plateado, con los que se confeccionan guirnaldas o estrellas; se doran los piñones; se decoran las bolas, las campanillas…

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