El surf en Tahití y sus islas

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  • © Raymond Sahuquet

El surf en Tahití y sus islas pf

Horue ra’a

Un invento polinesio

El idioma tahitiano cuenta con dos palabras para referirse al surf: ‘iri faahee designa la plancha de surf y Horue ra’a significa más o menos “deslizarse sobre el agua con una plancha”.

El antepasado del surf actual fue descrito por primera vez por unos visitantes europeos –en concreto, uno de los lugartenientes del capitán Cook- en Hawái, en 1779. Pero también se practicaba en las islas del archipiélago de la Sociedad como testimonió James Morrison, uno de los marineros desertores del célebre “Bounty”, en 1788: “Para esta diversión, toman una plancha de una longitud variable y nadan hasta el nacimiento del oleaje, aguardan la formación de una ola, en ocasiones a más de una milla de la orilla y, acostándose sobre la plancha, se colocan en la cresta de la ola de modo a avanzar con ella con una rapidez extraordinaria. Los hombres y las mujeres destacan en este deporte y algunos son incluso capaces de permanecer de pie sobre la plancha” (1). Las planchas de la época eran de madera. Podían superar los 60 kilos para un tamaño cercano a los 4m.

* 1: Morrison, James: “James Morrison’s Journal: Boatwain’s Mate of the Bounty” (Diario de James Morrison, segundo contramaestre del “Bounty”).

Una práctica tradicional

En la sociedad polinesia tradicional, la práctica del surf parece haber estado regida por unos códigos estrictos promulgados por la aristocracia. Los ari’i, los jefes, debían ser buenos surfistas. Posteriormente, con el tiempo, el “pueblo” también puedo hacer surf a condición de cumplir la tradición. En la época de de Cook, parece que los polinesios ya utilizaban tres tipos diferentes de planchas y que su fabricación respondía a todo un ceremonial en el que cada etapa debía cumplirse.

El olvido y el renacimiento

Con la colonización y la evangelización de las islas polinesias, el surf cayó en el olvido y fue desvalorizado. Para la nueva religión dominante no era apropiado perder el tiempo con un juego de este tipo que, además, era  practicado casi desnudo en el agua, tanto por los hombres como por las mujeres.

Hubo que esperar a los años veinte del pasado siglo, en particular bajo el impulso decisivo del hawaiano Duke Kahanamoku, para que el surf recuperase sus cartas de nobleza. De este modo, una práctica tradicional polinesia adquirió una dimensión internacional durante los años cincuenta y sesenta, pasando a ser un verdadero deporte en la década siguiente para finalmente imponerse como un auténtico estilo de vida en los años ochenta y noventa.

Unas condiciones ideales

Prácticamente en el centro del mayor océano del planeta, las islas polinesias están expuestas a las poderosas mareas que recorren el Pacífico. Así pues, la temporada de surf no se interrumpe en ningún momento.

A escasa distancia de la orilla la profundidad del océano alcanza ya varios kilómetros ya que las islas son las cumbres emergidas de antiguos volcanes. Al no estar frenado por un alzamiento progresivo de los fondos marinos, el oleaje rompe brutalmente en las costas o en las barreras de arrecifes formando algunas de las olas más perfectas y bellas del mundo. Además de su claridad, las aguas polinesias se caracterizan por su temperatura elevada, que oscila entre 23 y 26°.

El alto número de horas de sol que caracteriza el clima polinesio también es una baza nada despreciable, con una temperatura anual media de unos 28°.

Surf durante todo el año

En el hemisferio norte, durante el invierno, de noviembre a abril, unas poderosas depresiones situadas al noroeste del Pacífico generan unas olas largas que inciden especialmente en las costas polinesias orientadas al norte y al noroeste.

Entre junio y septiembre durante el invierno austral, las mareas se forman por las depresiones situadas en el hemisferio sur, cerca del Antártico, y alcanzan las costas polinesias orientadas al sur y al suroeste.

Por último, unas olas denominadas ciclónicas llegan en ocasiones a la Polinesia Francesa. Generadas por las depresiones y los ciclones tropicales en el Pacífico Sur, destacan por su fuerza. Son aguardadas por la élite de los surfistas mundiales y locales debido a las excepcionales condiciones para el surf que generan.

Los avances de la meteorología marítima permiten hoy ser avisado con varios días de antelación de la llegada de fuertes olas.

Diversidad de las olas

Con unos arrecifes coralinos que rodean la mayor parte de estas islas altas, la Polinesia Francesa cuenta con numerosos “spots” de tipo “reefbreak”, u ola de arrecife. Rompiendo en la barrera de arrecifes, estas olas son poderosas, muy huecas y propicias para realizar “tubos”.

Polinesia cuenta asimismo con “shorebreak” en las zonas costeras no protegidas directamente por una barrera de arrecifes. Las olas rompen en las playas formando un “beachbreak” o bien en las costas rocosas. Mientras que los “reefbreak” están reservados a los surfistas experimentados, algunos “beachbreak”, principalmente situados en la isla de Tahití, son zonas ideales para el aprendizaje del surf.
Por último, Polinesia cuenta con olas de altos fondos. Rompiendo sobre altos fondos cuando la marea es fuerte, estas olas son denominadas “maoti” por los surfistas locales. Tienen una gran fuerza y son navegadas desde hace poco en especial en “tow-in”, o surf impulsado por un jet ski y, claro está, reservadas a los expertos.

Unos “spots” de categoría internacional

Algunos “spots” se han impuesto como lugares destacados del surf mundial. Cerca del canal de Havae a 70 km de Papeete, la mítica ola de Teahupoo debe su fama a su belleza, su fuerza y su peligrosidad. Cada año, a principios de mayo, es el escenario del enfrentamiento entre los 44 mejores surfistas del mundo con motivo de la Billabong Pro.

Durante las fuertes mareas en las que la ola puede superar los 10 m de altura, los principales nombres del surf, como el hawaiano Laird Hamilton, acuden para enfrentarse a la ola de Teahupoo.
Otros “spots” también han adquirido una dimensión internacional, como la “desembocadura” del Papenoo en la isla de Tahití, Taapuna en Punaauia y Temae en la isla de Moorea.

Unos surfistas reputados

Tierra de surf, la Polinesia Francesa cuenta con grandes figuras de esta disciplina: Vetea David, primer polinesio en lograr el título de campeón del mundo júnior y que compitió durante 10 años en el circuito profesional, Arsène Arehoe, campeón de Francia en 1983, Hira Teriinatoofa, campeón del mundo aficionado de la ISA en 2004 y también Patricia Rossi campeona de Europa en el año 2000. Nuevas generaciones de campeones toman el relevo, como Tamaroa McComb, campeón del mundo júnior en 2008, y Michel Bourez, campeón de Europa júnior en 2006.

Fuera de los circuitos de competición, los surfistas polinesios como Manoa Drollet, Vetea David, Arsène Arehoe y Raimana Van Bastoaler son célebres por su técnica, en especial con las grandes olas.

Un deporte popular una verdadera cultura del surf

El surf es una de las actividades deportivas más apreciadas por los Polinesios. Se calcula que 20.000 personas practican con regularidad el surf en el territorio.

Más allá de la simple actividad deportiva, el surf es un verdadero fenómeno de sociedad. Toda una economía se ha desarrollado alrededor de esta actividad: desde la fabricación de las planchas, a cargo de los “shapers”, a las líneas de ropa específicas pasando por los accesorios. El surf está presente por todas partes convirtiendo a Tahití y sus islas en el verdadero paraíso para esta actividad.
Durante todo el año se desarrolla una multitud de competiciones.

Cada vez más surfistas extranjeros apasionados acuden a realizar un “surf-trip”. Tras alquilar un barco y con la ayuda de guías-surfistas locales, parten a descubrir “spots” inexplorados o poco conocidos, en especial en los archipiélagos alejados como las Australes, las Marquesas y las Tuamotu.

Los principales “spots”

  • Tahití, costa oeste: Canal de Havae en Teahupoo; Canal Te Ava Ino, Te Ava Iti y de Vairao (Península); Mitirapa; Tiamao; Maraa; playa de Papara; Sapinus – Punta de los Pescadores y Taapuna.
  • Tahití, costa este: Arrecife de Arue; playa de Lafayette; arrecife de la Punta Venus; Ahonu; Orofara; Rocky Point, la Bahía; desembocadura del Papenoo.
  • Moorea: Haapiti; Temae; les bahías de Cook y de Opunohu; Beachcomber y Atiha.
  • Huahine: Fitii; Parea y el canal de Ava Mo’a.

Las principales competiciones

  • Billabong Pro -Teahupoo, principios de mayo (Teahupoo - Tahití)
  • Air Tahiti Nui - Von Zipper Trials, finales de abril (Teahupoo - Tahití)
  • Taapuna Master, septiembre (Punaauia - Tahití)
  • Te Ava Ava Nui Long Board Classic, finales de diciembre (Papenoo - Tahití)