El litoral de Córcega

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El litoral de Córcega Bastia fr

De norte a sur, de este a oeste, la isla de la belleza  despliega sus magníficas playas de arena o esconde playas secretas.

Llegando por mar o por aire, la Isla de la Belleza, como se la conoce, aparece como una montaña que surge del mar. Con 1.000 km de costas hechas de calas e islas rocosas, playas de arena fina, reservas y marismas, es un paraíso para los aficionados al senderismo, a la vela y la naturaleza.

El monte bajo exhala su perfume siguiendo el ritmo de las estaciones con 121 especies de plantas endémicas que ofrecen una fragancia inimitable. La parte occidental de la isla, rocosa y de aguas cristalinas, alberga el Cabo Corso, Saint-Florent, Ile-Rousse, Calvi, punto de partida para descubrir la Balagne o la reserva natural protegida (Unesco) de Scandola.

Porto, las “calanche di Piana” paraje protegido (Unesco), las Islas Sanguinarias, Ajaccio y su pasado imperial y el yacimiento megalítico de Filitosa merecen realizar visita, así como los acantilados que albergan el puerto de Bonifacio. Las islas Lavezzi (reserva protegida), en la punta sur, son un paraíso para los deportes náuticos. A lo largo de la costa este, el paisaje cambia: cordones arenosos, marismas, lagunas, estuarios y playas de arena salpicadas de residencias secundarias y hoteles dominan el mar como en las localidades de Porto-Vecchio, Solenzara o Moriani-Plage. Bastia, al noreste de la isla, declarada Ciudad de Arte y de Historia, concluye este periplo por Córcega.

Top 10 de playas corsas

Por todas partes, Córcega huele al azul del mar y al blanco de la arena, una paleta de colores incomparables que convierte la isla en un lugar de ensueño para disfrutar de los placeres del mar, en familia, con los niños, entre amigos o en pareja.

Os proponemos una selección de playas corsas…que os invitamos a completar con vuestras sugerencias!

  • Ajaccio: La capital de la isla cuenta con una playa en el centro urbano, al pie de la ciudadela (playa Saint-François), pero antes de ir a contemplar la puesta de sol en las islas Sanguinaires, te encantará disfrutar de la playa de Marinella, una playa de arena fina y dorada, rodeada de rocas. Práctica y romántica. 
  • Propiano: Tranquilas y aisladas, descubre una sucesión de calas con rocas que se extienden desde la playa de l'Arena Bianca hasta Capu Laurosu. Para los que prefieren bañarse sin nadie alrededor.
  • Bonifacio: Playas de ensueño en un entorno salvaje y preservado. ¿Por qué no descubrir la bahía de Rondinara, donde toda la familia podrá disfrutar de las aguas turquesas?
  • Porto-Vecchio: Entre pinar y aguas turquesas, la playa de Palombaggia propone actividades como el jet ski, barco de pedal…sin olvidar que es una reserva natural para los cormoranes moñudos.
  • Llanura oriental: Las playas cercanas a Solenzara son muy recomendables. La  playa de Canella es una magnífica ensenada con aguas transparentes. Es el lugar ideal para los niños pequeños ya que el agua es poco profundo en unos 50 metros.
  • Bastia: Los aficionados de playas de guijarros encontraron sus playas preferidas en los alrededores de Bastia. Por ejemplo, la playa de Miomo, a 4 km a la salida norte de Bastia.
  • Cap Corse: Salvaje e insólito, el Cap Corse cuenta con 25 playas. No te puedes perder la playa de arena negra de Nonza! Para los amantes de aventura!
  • Saint-Florent: Situada en un entorno natural excepcional, la playa de Saleccia es la más extensa de la región de Agriate: aguas turquesas, arena blanca y fina, dunas y pinos.
  • Ile Rousse: En la playa de Bodri uno tiene la sensación de estar en el ultramar. Aunque Ile-Rousse se encuentra muy cerca, no se ven casi construcciones. Una tranquilidad que le gusta a los nudistas…y a los no-nudistas también!
  • Calvi: La península de la Revellata que se extiende sobre 40 km hasta Galéria no dejará de sorprenderte! Cada una de sus playitas es hermosa.  Merece la pena la carretera que desciende hasta la península: un poco arriesgada pero con un inestimable tesoro al final del camino.

Córcega es multicolor; playas sí, pero también numerosas actividades para los amantes de la montaña, las gargantas, los ríos, senderos…sin olvidar la riqueza cultural y gastronómica que caracterizan a la isla de la belleza.