Art Déco : ¡El espectáculo en el corazón de la ciudad!

  • la sala Pleyel de Paris

    la sala Pleyel de Paris

    © P-E Rastoin - SALLE PLEYEL

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Art Déco : ¡El espectáculo en el corazón de la ciudad! 75001 Paris fr

Testigos de una verdadera renovación de las artes escénicas, las salas de conciertos y los teatros parisinos se adaptaron perfectamente a los locos años veinte. Descubra espectáculos alegres e innovadores en lugares que siguen siendo míticos.

Si bien no duraron mucho tiempo (apenas diez años entre 1920 y 1929), los locos años veinte marcaron profundamente las artes del siglo XX. Después de haber conocido los horrores de la guerra, los parisinos tenían ganas de divertirse. Los espectáculos debían ser grandiosos y los decorados majestuosos. Como el revolucionario Consagración de la primavera de Stravinsky. El espectáculo de variedades y la opereta adquieren una gran popularidad, Joséphine Baker se convierte en una estrella, se baila el tango, y se escucha el jazz y el charleston en las salas de baile y los cabarets. El espectáculo en directo recurre al talento de los arquitectos del Art déco para conseguir nuevos envoltorios. Para contener toda esta efervescencia, era necesario crear nuevos lugares.

El Théâtre des Champs-Elysées, construido en 1913, es un lugar precursor, el primer teatro parisino que se construye completamente con hormigón armado. Tiene también la particularidad de haber sido diseñado por un grupo de artistas, entre los que se encuentran los arquitectos Henry Van de Velde y Auguste Perret, el escultor Antoine Bourdelle, el pintor Maurice Denis y el vidriero René Lalique. Actualmente, sigue siendo un lugar de creación donde se ofrecen distintos repertorios, acogiendo tanto conciertos de ópera clásica como giras de artistas populares como Elton John.

A unos centenares de metros se encuentra la sala Pleyel donde el Art déco, adepto de las formas geométricas, está bien adaptado a la música clásica. Se trata de una de las salas más grandes de conciertos del siglo XX y uno de los lugares más valorados para conciertos sinfónicos, gracias a su excepcional acústica. Las elecciones arquitectónicas de Gustave Lyon y Jean-Marcel Auburtin son muy depuradas, destacando la desnudez de los lugares y la ausencia de búsqueda decorativa. El vestíbulo, sin embargo, está decorado con artesanía de hierro forjado de Raymond Subes, medallones de Le Bourgeois y luminarias en forma de columnas de la firma Baguès. En la actualidad, Pleyel es una filial de la Ciudad de la música, un lugar donde tienen cabida todos los géneros musicales.

Por último, el Folies Bergère, en los Grandes bulevares, es un buen ejemplo de rehabilitación con art déco de un lugar que anteriormente estaba decorado con art nouveau. Con dos siglos de existencia, este lugar mítico siempre ha sabido adaptarse a su época. Construido en vísperas de la guerra de 1870, es la cuna de un nuevo género de espectáculo: la revista de variedades. Habiendo sido construido en sus inicios como un salón de ópera, cambia de aspecto en la década de 1920 para adaptarse a los gustos del momento. Los arquitectos Piollenc y Morice amplían el espacio con un espíritu característico del siglo XX y el escultor Pico realiza un fresco que actualmente se considera un monumento histórico.

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