Aguas: Rhône-Alpes, la tierra del oro azul

  • Lago de Annecy

    Lago de Annecy

    © RA Tourisme-S. Maviel

  • Gargantas del Ardeche

    Gargantas del Ardeche

    © RA Tourisme-P. Fournier

  • Estanque de la Dombes

    Estanque de la Dombes

    © RA Tourisme-P. Fournier

  • Spa Lyon Plage en el Hôtel Métropole de Lyon

    Spa Lyon Plage en el Hôtel Métropole de Lyon

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Aguas: Rhône-Alpes, la tierra del oro azul Rhone Alpes fr

Primera reserva de agua dulce de Francia, Rhône-Alpes representa el 40%  del patrimonio de los lagos y embalses del país y produce el 40% de la energía hidroeléctrica nacional.

7.000 km de cursos de agua, 18 lagos de más de 50 hectáreas, 13 de ellos con más de 100 hectáreas y 3 de mucho mayor tamaño, así como 400 km de glaciares.

Rhône-Alpes, conocida como la región de los grandes lagos

Con un centenar de lagos y estanques, situados en Ain, Dauphiné, Saboya y Alta Saboya, aportan frescor durante el verano y ocupan una superficie total de 35.000 hectáreas.

El Lago Léman, que Rhône-Alpes comparte con Suiza, pero a cuyas orillas se han construido ciudades como Thonon, Divonnes y Evian, constituye un auténtico mar interior de 58.326 hectáreas, de modo que la orilla francesa se ha bautizado como la Pequeña Riviera. El lago invita a la navegación, sobre todo con la barca tradicional de Saboya.

El lago de Annecy se formó hace unos 18.000 años al fundirse los grandes glaciares alpinos. Goza de las aguas más puras de Europa en sus 2.700 hectáreas. Está situado a unos 50 km del lago Léman. Alrededor del lago se suman los tesoros patrimoniales desde el pueblecito de Veyrier elegantemente restaurado hasta Talloires, una abadía restaurada en hotel-restaurante en la orilla sur. De Angon a Doussard, la naturaleza recupera sus derechos y su suavidad. Se recomienda dar la vuelta al lago en bici, a pie o en patines.

Por su parte, el lago de Bourget es el mayor lago natural de Francia con más de 4.000 hectáreas y también el más profundo y el más romántico ya que inspiró al poeta Lamartine sus versos más hermosos. Las ciudades de Bourget du Lac y Aix-les-Bains son paradas más que recomendadas.

Tampoco hay que olvidar el encanto de los lagos de montaña, situados a más de 2.000 m y helados en invierno: El lago de Roselend en Beaufortain, el lago Goléon a 2.450 m en el macizo de Oisans, el lago Blanc a 2.352 m de altitud al que se accede por un sendero y desde donde hay una fantástica vista panorámica sobre las Aiguilles de Chamonix y el Mont-Blanc. El lago de la Plagne, a  2.144 m, ofrece un color incomparable por la profundidad de sus aguas.

Paisajes modelados por el agua

La ruta de los Estanques de Dombes discurre entre los 1.600 lagos y estanques que forman esta original región, fascinante por los amantes de pesca. La ruta puede recorrerse en bici por el circuito sur y en coche por el circuito norte, a lo largo de 215 km.

Las Gargantas del Ardèche es una espléndida Reserva Natural a la que sólo se puede acceder a pie o en barca. Se puede hacer un mini descenso de 6 km pasando bajo el arco natural excavado de Pont d´Arc de 60 m y que, según la leyenda, es obra del diablo, o bien un descenso de 32 km de 1 ó 2 días con vivac en los meandros de la Reserva Natural.

La sima de Orgnac es una de las mayores cavidades del mundo y tras un recorrido de 500 y un desnivel de 120 m permite descubrir los paisajes suntuosos y las grandiosas salas de la vida subterránea.

La gruta de Choranche, que se encuentra en las Gargantas de la Bourne, se caracteriza por su lago de aguas color esmeralda.

Las cascadas dominan en el Valle de Haut Giffre: en verano 12 cascadas caen y rebotan sobre las imponentes paredes de piedra caliza. Y en primavera, con el deshielo de las nieves, puede haber hasta 30 saltos de agua.

La cascada de Rouget, bautizada como la Reina de los Alpes, es una estrella de las estrellas. Incluso se dice que sus aguas curan la infertilidad, lo cual explica que muchos turistas se acerquen y reciban con alborozo sus salpicaduras.

El Ródano y el Saona confluyen orgullosos en Lyon. Las riberas del río Ródano son unos de los paseos favoritos para los lioneses, un espacio ideal para el ocio. El río más largo de Francia, el Loira, nace en el Mont Gerbier de Jonc, en el departamento de Ardèche. Sus escarpadas gargantas dominadas por castillos en la región de Saint-Etienne recuerdan los paisajes bávaros. La naturaleza, la fauna y la flora son de una riqueza excepcional.

En Rhône-Alpes, el agua sirve también para estar en forma

Fuente de placer, el agua es protagonista en los 16 centros termales y 7 banearios de la región donde la gente acude para “tomar las aguas”. Los spas se cuentan por centenares y son una auténtica estrella en una región donde el agua tiene ineludibles efectos beneficiosos. Es el caso en Evian que donde el Hotel Royal alberga un spa de excepción y donde el Hotel Ermitage propone un spa dedicado a la teluroterapia. Otro ineludible de la ciudad de Evian es el Buddha Bar Spa del Hotel Hilton. También se pueden mencionar el salón de belleza del Domaine de Divonne, a orillas del lago Léman, que utiliza productos de Anne Sémonin, punteros y precursores de los tratamientos spa; el spa del Gran Hotel en Uriage, cuyas aguas sulfurosas son de las mejores para la piel; el spa Mosaïc en el pueblo de Vonnas, ocupado por el chef con 3 estrellas Georges Blanc; o el City Cure de Lyon Plage, dentro del Hotel Metropole, que propone un tratamientos clásicos y una piscina olímpica de 2.500 m2
Rhône-Alpes también cuenta con más de 30 aguas minerales, entre ellas las más famosas del mundo como Badoit, Thonon y Evian.

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