El encanto invernal de la Provenza

  • Los 13 postres

    © CRT PACA

    Los 13 postres

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  • Santons(figuritas de Belén)

    © P.Leroux

    Santons(figuritas de Belén)

    © P.Leroux

  • Clos Magdeleine

    © P.Leroux

    Clos Magdeleine

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  • Puente Saint-Bénezet Avignon

    © V.Lucas

    Puente Saint-Bénezet Avignon

    © V.Lucas

  •  Arènes Arles

    © V.Lucas

    Arènes Arles

    © V.Lucas

El encanto invernal de la Provenza Avignon fr

Según la tradición, en Provenza el “periodo de Navidad” dura 40 días, desde el día de Santa Bárbara (4 de diciembre) a la Candelaria (2 de febrero).

Toda la cultura provenzal entra en ebullición durante las llamadas fiestas “calendales”… Las ciudades y pueblos organizan pastorales y belenes vivientes. Todo el mundo comparte la “gran cena” del 24 de diciembre, una comida sencilla pero copiosa que termina con los trece postres. El día de la Candelaria, se desmonta el belén y se celebra el día de la purificación de la Virgen y del “fuego nuevo”.

La época de Navidad es también un momento privilegiado para los gastrónomos, alrededor de cenas de “prestigio” y cursillos de cocina realizados en un marco excepcional.

Vivir la Navidad y sus rituales en Provenza permite comprender mejor y compartir la autenticidad del terruño y de sus habitantes.

La gastronomía en Provenza

La trufa negra

La trufa, conocida como “el diamante negro”, es un hongo subterráneo lleno de misterio. Exigente, para desarrollarse requiere un árbol específico, un terreno calizo con un PH preciso, un clima mediterráneo con veranos calientes y tormentas frecuentes y unos inviernos no demasiado fríos. En realidad, su presencia depende de tantos factores que su producción y su regularidad varían de un año a otro. Por lo tanto, la trufa es un producto muy preciado y escaso.
¿Sabías que la Provenza es el primer productor de las trufas negras denominadas “del Périgord”? La llamada trufa “del Périgord” es una denominación botánica y no una denominación geográfica. Es la Tuber Melanosporum, de la que Vaucluse realiza el 70% de la producción nacional. En la actualidad, el Périgord sólo produce el 15% de las trufas francesas. En realidad, la mayoría de la producción de Vaucluse es enviada a los vendedores y conserverías del Périgord. La temporada de la trufa se extiende de mediados de noviembre a mediados de marzo.
Con regularidad, la Casa de la Trufa y del Vino organiza jornadas de la trufa: por la mañana, búsqueda de trufas con un cultivador y su perro y comida “todo a base de trufa”, seguida de una cata de vinos de la enoteca regional (todos los vinos del Parque del Luberon son vendidos al mismo precio que en las propiedades).
Situada en el centro del pueblo de Ménerbes (clasificado entre los Pueblos Más Bellos de Francia) que se alza sobre una colina, la Casa de la Trufa y del Vino, ocupa un magnífico palacete del siglo XVII completamente restaurado y ofrece asimismo a los visitantes una exposición permanente sobre el cultivo de la trufa.
¡Durante la temporada de la trufa de invierno (15/11 - 15/03) o de la trufa de verano (15/04 - 30/08) el establecimiento propone trufas frescas a la venta!
Casa de la Trufa y del Vino, plaza de l’Horloge - 84560 Ménerbes www.vin‐truffe‐luberon.com

La Provenza es una tierra de viñedos desde la Antigüedad.

Fueron los griegos quienes implantaron la viña en el sur de Galia, en el siglo V antes de Cristo. El generoso territorio meridional produce los tres colores: tinto, blanco y rosado. De Aviñón al Luberon, los vinos de Côtes du Rhône tienen nombres prestigiosos: Gigondas, Vacqueyras, Rasteau.
¡Por su parte, los Châteauneuf-du-Pape han sido elegidos los mejores vinos del mundo!
Más de la mitad de los pueblos viven de la viña. Pero la Provenza también es conocida por sus Côtes de Provence y en particular sus rosados. Es un vino agradable que se comparte entre amigos. Sin complejos, se adapta perfectamente a una gastronomía liberada de cualquier código y combina maravillosamente con la “cocina del mundo”. Es una nueva forma de catar el vino más libre y distendida.

El patrimonio y la cultura

Provenza-Alpes-Costa Azul es una de las regiones francesas con el mayor número de monumentos y lugares históricos. Así, más de 2.000 monumentos son objeto de protección como monumentos históricos. Entre ellos, cuatro conjuntos cuentan con una distinción especial, ya que figuran en la lista del Patrimonio Mundial establecida por la UNESCO. Se trata del teatro antiguo y del arco de triunfo de Orange, del centro histórico de Aviñón, de los monumentos romanos y románicos de Arles y, desde marzo de 2005, dentro de la inscripción de los principales proyectos de Vauban, las fortificaciones y la ciudadela de Briançon, así como la plaza fuerte de Mont-Dauphin.
Las ciudades de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul albergan tesoros arquitectónicos y cada una de ellas tiene una personalidad muy marcada.

Marsella tiene un carácter mediterráneo.

La ciudad más antigua de Francia está llena de animación y de colorido. Desde el Viejo Puerto en el centro de la ciudad al barrio típico del Panier o la magnífica Corniche, reúne todos los ingredientes para ofrecer una estancia muy pintoresca.
El MuCEM, con una arquitectura original, ofrece prestigiosas exposiciones, mientras que la Vielle Charité alberga la mejor colección de antigüedades egipcias después del Louvre. El Parque Nacional de Calanques introduce la naturaleza en plena ciudad.
Su vecina, Aix-en-Provence es muy diferente. Tiene el encanto de sus palacetes renacentistas. Allí uno pasea de forma pausada, camina tras los pasos de Cézanne que residió allí y se inspiró en ella. Se puede visitar el taller del gran maestro y contemplar en el Museo Granet algunas de sus obras.

Arles la antigua

Arles no es una ciudad sino un estilo de vida, el de la Camarga muy próxima. Su patrimonio de la Antigüedad es notable. Aquella que era conocida como la “pequeña Roma”, sedujo a Van Gogh, pero también a Picasso y Gauguin. En la actualidad acoge a los mejores fotógrafos del mundo durante sus encuentros fotográficos y alberga asimismo la fundación Van Gogh y el Museo Réattu.

Aviñón, la Ciudad de los Papas

Aviñón tiene la tranquilidad de las localidades de provincias. ¡Su Palacio de los Papas acoge cada año el mayor festival de teatro del mundo y el estribillo de la célebre canción “Sur le Pont d’Avignon” es conocido en todo el mundo!

Saint-Tropez

Lugar de cita de la jet set en verano, recupera la calma de un pequeño puerto pesquero el resto del año, con sus placitas a la sombra, sus partidas de petanca y sus terrazas de café.

¿Cómo llegar a Provenza desde España?

Desde España, hay vuelos directos a Marsella desde Alicante, Barcelona, Ibiza, Madrid, Málaga, Palma, Sevilla.
Otra opción muy cómoda para llegar a Provenza es ir en tren directo. Desde Barcelona o Madrid, los trenes de alta velocidad operados por Renfe-SCNF en Cooperación enlazan Barcelona y Madrid con Aviñón, Aix-en-Provence y Marsella.

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