Moissac y el canal del Garona

  • Turismo fluvial por el canal del Garona a su paso por Moissac

    Moissac - © CRT MP / D. Viet

    Turismo fluvial por el canal del Garona a su paso por Moissac

    Moissac - © CRT MP / D. Viet

  • Vía verde cerca de Moissac, en el canal del Garona

    Moissac - © CRT MP / P. Thebault

    Vía verde cerca de Moissac, en el canal del Garona

    Moissac - © CRT MP / P. Thebault

  • Claustro de la abadía de Saint-Pierre, declarada Patrimonio Mundila por la Unesco

    Abadía de Saint-Pierre - © CRT MP / D. Viet

    Claustro de la abadía de Saint-Pierre, declarada Patrimonio Mundila por la Unesco

    Abadía de Saint-Pierre - © CRT MP / D. Viet

Moissac y el canal del Garona Promenade Sancert 82200 Moissac fr

Si le apasiona la vida, si tiene sed de descubrimientos, Moissac le espera para sus próximas vacaciones. En el Tarn-et-Garonne, esta pequeña ciudad se integra en un paisaje epicúreo en el que predominan los vergeles y las viñas de la uva denominación de origen controlado Chasselas. Moissac, etapa en los caminos de Santiago, es también un destacado lugar del arte románico en Francia.
Moissac ha crecido entre las soleadas laderas por las que se extienden las viñas y las orillas sombreadas del Tarn. Un puente inaugurado por Napoleón III cruza un río propicio para actividades náuticas. Sus orillas son un agradable lugar de paseo.
La vida tranquila de Moissac se conjuga con su dimensión histórica: la de una ciudad en el cruce de grandes vías de comunicación terrestres y fluviales.
Por Moissac pasa el Canal de Garonne, prolongación del Canal du Midi hasta Burdeos. Abierto a la navegación de recreo, franquea el Tarn gracias al puente-canal: una destacada obra de ingeniería que podrá conocer durante un paseo en bicicleta en la vía verde del Canal de Deux Mers.
Moissac es también una etapa principal de los caminos de Santiago desde la Edad Media, y su fama, que llega hasta nuestros días, se debe a la poderosa abadía de Saint-Pierre declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El pórtico de la iglesia abacial, fundada en el siglo VII, está decorado con un monumental tímpano que representa el Juicio Final, una de las obras maestras de la escultura románica. La abadía se distingue también por su claustro. Consagrado en el año 1100, es único en el mundo por su estado de conservación y perfección estilística. Disfrutar de su belleza y serenidad, y de sus galerías decoradas con 76 capiteles esculpidos, es una verdadera delicia para la vista y el espíritu.
Tómese el tiempo necesario para degustar un racimo de uvas DOP Uva Chasselas. Esta uva blanca, de una finura exquisita, forma parte de la historia de Moissac desde comienzos del siglo XVIII. Fue la primera fruta fresca francesa que obtuvo, en 1971, la Denominación de Origen Protegida (DOP). Sus uvas translúcidas están llenas de abundante zumo con un frescor delicioso. Cada uno de sus racimos se recoge y se corta a mano con una técnica transmitida de generación en generación, que los cosecheros le enseñarán con mucho gusto.

No puede perderse

  • Tras una visita a la abadía de Moissac, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, no deje de visitar los demás barrios de la ciudad: casas del siglo XVIII, arquitectura Art Déco, puente-canal…
  • Prolongue su estancia surcando el país de Moissac. Entre las etapas inevitables: la bastida de Lauzert y el pueblo de Auvillar, ambos clasificados como Pueblos más Bonitos de Francia, la Abadía de Belleperche - Museo de Artes de la Mesa. Circuitos temáticos (paseos golososs, circuito de los palomares, circuitos bicicleta,…) le esperan por otra parte en la Oficina de Turismo de Moissac.
  • Para disfrutar de la tranquilidad del Canal des Deux Mers, sigan la Vía Verde de la Bicicleta del Canal de Deux Mers con salida en Moissac con dirección a Toulouse o Burdeos.